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Escándalos de corrupción centran semana en El Salvador

el salvador

San Salvador, 29 nov (PL) Dos escándalos por presunta corrupción de gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) mantuvieron en vilo los ambientes políticos de El Salvador esta semana.
En el vórtice de ambas tormentas se encuentra la figura del expresidente Francisco Flores, tercer gobernante sucesivo de Arena desde 1989 y cuyo mandato se extendió del 1 de junio de 1999 al 31 de mayo de 2004.
Flores, continuador de las cuestionadas políticas privatizadoras de sus antecesores Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol, es el principal asesor de la campaña del candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, para las elecciones del 2 de febrero próximo.
El primer caso de presuntos malos manejos ocurrió durante la administración de Flores, por irregularidades en torno a un intento fallido hasta ahora de privatizar una rentable empresa de generación de energía eléctrica a partir del vapor del subsuelo.
En el negociado están implicados 21 exfuncionarios del gobierno de Flores, entre ellos colaboradores muy cercanos y familiares, quienes actualmente enfrentan un proceso judicial en un juzgado de la capital.
La firma del contrato, en 2002, facilitaría a la transnacional italiana Enel Green Power, del ex primer ministro Silvio Berlusconi, el control de la empresa LaGeo, de la estatal Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL).
Las investigaciones de la Fiscalía General de la República arrojaron que el contrato, sometido a litigio dejó pérdidas al erario público por más de mil millones de dólares.
El segundo escándalo está relacionado con una donación de 10 millones de dólares al gobierno de Flores por Taiwán, los cuales nunca fueron ingresados a su destino, el Instituto Libertad y Progreso, entonces dependencia del Ministerio de Justicia.
La Asamblea Legislativa de El Salvador acordó el jueves crear una comisión especial para investigar el paradero la donación.
Un informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos señala que la cifra fue entregada en tres cheques a nombre del entonces presidente, Francisco Flores, y dos de ellos fueron endosados en un banco de Costa Rica.
El dinero fue enviado luego a Las Bahamas mediante un banco de la ciudad de Miami de capitales salvadoreños, investigado por autoridades estadounidenses por operaciones de lavado de dinero y finalmente cerrado.

San Salvador, 29 nov (PL) Dos escándalos por presunta corrupción de gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) mantuvieron en vilo los ambientes políticos de El Salvador esta semana.

En el vórtice de ambas tormentas se encuentra la figura del expresidente Francisco Flores, tercer gobernante sucesivo de Arena desde 1989 y cuyo mandato se extendió del 1 de junio de 1999 al 31 de mayo de 2004.

Flores, continuador de las cuestionadas políticas privatizadoras de sus antecesores Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol, es el principal asesor de la campaña del candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, para las elecciones del 2 de febrero próximo.

El primer caso de presuntos malos manejos ocurrió durante la administración de Flores, por irregularidades en torno a un intento fallido hasta ahora de privatizar una rentable empresa de generación de energía eléctrica a partir del vapor del subsuelo.

En el negociado están implicados 21 exfuncionarios del gobierno de Flores, entre ellos colaboradores muy cercanos y familiares, quienes actualmente enfrentan un proceso judicial en un juzgado de la capital.

La firma del contrato, en 2002, facilitaría a la transnacional italiana Enel Green Power, del ex primer ministro Silvio Berlusconi, el control de la empresa LaGeo, de la estatal Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL).

Las investigaciones de la Fiscalía General de la República arrojaron que el contrato, sometido a litigio dejó pérdidas al erario público por más de mil millones de dólares.

El segundo escándalo está relacionado con una donación de 10 millones de dólares al gobierno de Flores por Taiwán, los cuales nunca fueron ingresados a su destino, el Instituto Libertad y Progreso, entonces dependencia del Ministerio de Justicia.

La Asamblea Legislativa de El Salvador acordó el jueves crear una comisión especial para investigar el paradero la donación.

Un informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos señala que la cifra fue entregada en tres cheques a nombre del entonces presidente, Francisco Flores, y dos de ellos fueron endosados en un banco de Costa Rica.

El dinero fue enviado luego a Las Bahamas mediante un banco de la ciudad de Miami de capitales salvadoreños, investigado por autoridades estadounidenses por operaciones de lavado de dinero y finalmente cerrado.

San Salvador, 29 nov (PL) Dos escándalos por presunta corrupción de gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) mantuvieron en vilo los ambientes políticos de El Salvador esta semana.

En el vórtice de ambas tormentas se encuentra la figura del expresidente Francisco Flores, tercer gobernante sucesivo de Arena desde 1989 y cuyo mandato se extendió del 1 de junio de 1999 al 31 de mayo de 2004.

Flores, continuador de las cuestionadas políticas privatizadoras de sus antecesores Alfredo Cristiani y Armando Calderón Sol, es el principal asesor de la campaña del candidato presidencial de Arena, Norman Quijano, para las elecciones del 2 de febrero próximo.

El primer caso de presuntos malos manejos ocurrió durante la administración de Flores, por irregularidades en torno a un intento fallido hasta ahora de privatizar una rentable empresa de generación de energía eléctrica a partir del vapor del subsuelo.

En el negociado están implicados 21 exfuncionarios del gobierno de Flores, entre ellos colaboradores muy cercanos y familiares, quienes actualmente enfrentan un proceso judicial en un juzgado de la capital.

La firma del contrato, en 2002, facilitaría a la transnacional italiana Enel Green Power, del ex primer ministro Silvio Berlusconi, el control de la empresa LaGeo, de la estatal Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL).

Las investigaciones de la Fiscalía General de la República arrojaron que el contrato, sometido a litigio dejó pérdidas al erario público por más de mil millones de dólares.

El segundo escándalo está relacionado con una donación de 10 millones de dólares al gobierno de Flores por Taiwán, los cuales nunca fueron ingresados a su destino, el Instituto Libertad y Progreso, entonces dependencia del Ministerio de Justicia.

La Asamblea Legislativa de El Salvador acordó el jueves crear una comisión especial para investigar el paradero la donación.

Un informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos señala que la cifra fue entregada en tres cheques a nombre del entonces presidente, Francisco Flores, y dos de ellos fueron endosados en un banco de Costa Rica.

El dinero fue enviado luego a Las Bahamas mediante un banco de la ciudad de Miami de capitales salvadoreños, investigado por autoridades estadounidenses por operaciones de lavado de dinero y finalmente cerrado.

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