Desafío, Por Rafael Loret de mola

RAFA LORET
*¿Por qué el Nepotismo? *Líderes que Aglutinen *Un Orgullo muy Costoso

*¿Por qué el Nepotismo? *Líderes que Aglutinen *Un Orgullo muy Costoso

Cuando comenzó la estructura gubernamental a abrirse a las oposiciones –por vergüenza de Adolfo López Mateos ante Kennedy se crearon los “diputados de partido” que son el antecedente de los plurinominales que agigantan, sin utilidad real, a las Cámaras y sólo se sienten identificados con las consignas de sus partidos y no con los intereses del colectivo-, fue evidente que había más cargos de elección por disponer que militantes capaces de desempeñarlos. Y entonces comenzó la oleada de hermanos, primos, sobrinos, padres y todo tipo de parientes y compadres para llenar listas y cubrir las exigencias para una mayor presencia en los estadios electorales. ¡Y eso era precisamente cuanto más se cuestionaba cuando los mandatarios priístas cojeaban del mismo pie!

La costumbre viene de muy atrás y ninguna de las opciones políticas dominantes es ajena a ella. Por ejemplo, dentro de la izquierda, los Cárdenas en Michoacán han mandado desde los lejanos tiempos en los que “El Tata” fue gobernador –1928-, cuando el “maximato” se consolidaba; luego le siguieron su hermano Dámaso, lustros más adelantes su hijo Cuauhtémoc y, más recientemente, su nieto Lázaro Cárdenas Batel cuyo trabajo dejó mucho que desear hasta el punto de convertir a Morelia en una especie de “Nueva Habana” al impulso de los contactos de su esposa cubana. ¿Y todo para qué? Véase la situación de esta entidad en el presente y recuérdese el viejo tema de la exportación de revoluciones. Lo apunto, por hoy, nada más.

Pero es, sin duda, dentro de la derecha mexicana en donde el nepotismo cala más hondo: no hay edil, ni mucho menos gobernador que no tenga lista a la parentela para ocupar cargos relevantes. Y, para colmo, a nivel presidencial, fox no detuvo los impulsos de su mujer para sucederlo ni ha quitado el dedo del renglón; y calderón reaccionó con el propósito de apoderarse de los grupos dispersos del panismo… con el propósito de limpiarle el camino a su esposa, Margarita Zavala Gómez del Campo, hacia una virtual candidatura por la Primera Magistratura. Esto es una suerte de reelección, al estilo argentino de los Kirchner, cambiándose los consortes de un sitio a otro de la recámara, justo al lado de la mesita de teléfonos. Burdo, sin duda, y por eso lo señalamos en los mismos términos.

Claro está que en el PRI las ofensas por nepotismo también han sido superlativas. En el sexenio de José López Portillo –1976-82-, no sólo se benefició a su hijo mayor sino a su hermana Margarita, a quien se designó al frente de la Comisión Nacional de Radio, Televisión y Cinematografía con deplorables resultados, sino igualmente se estrenó lo que la inolvidable periodista -¡qué grande fue!- Margarita Michelena, llamó “el nepotismo hormonal” consistente en proponer para cargos de primer nivel –la titularidad de la Secretaría de Turismo, nada menos- a las amantes del rey de Los Pinos, siempre con imagen de majestad y un desparpajo increíble para no incomodarse con sus aventuras. Alguna vez le dije al ex presidente ahora extinto:

–Francamente, nos entreteníamos mucho con sus escarceos románticos…sobre todo porque después vinieron otras cosas como la “cofradía de la mano caída” –sin que ello sea ofensivo para los homosexuales sino una defensa de los mismos por cuanto significaba su sumisión al poder por la vía de las alcobas-.

–Pues, la verdad –respondió López Portillo-, te aseguro ¡qué yo me divertía bastante más…!

Fue entonces, ante tal descaro, cuando los opositores –el PAN sobre todo-, exigieron reglas formales para evitar la arribazón de parientes a los gobiernos por gracia de los mandatarios gregarios, la mayor parte de ellos, curtidos por la devoción a los suyos y el desdén abierto por los demás. Un rasgo de egolatría que se exacerba con la conquista del poder absoluto y la propensión lacayuna de los colaboradores cercanos a nunca contradecir a la “suprema voluntad”, tradición todavía vigente, cada vez de manera más escandalosa. ¿No hay intocables, como dijo Peña Nieto?¿Entonces cómo es que Arturo Montiel Rojas, su tío y predador entre los peores, no ha sido llevado a juicio?

En esta deplorable línea, en los últimos días, de manera paralela a los males cardiacos de Andrés Manuel López Obrador, que mucho lamentamos en esta hora cuando se requiere sumar voluntades para oponernos al despojo que significa la paulatina privatización de PEMEX –esto es más allá de simpatías o antipatías por tal o cual personaje-, surgió como “heredero natural” su hijo, Andrés Manuel López Beltrán –menos mal que no se adjudicó el doble apellido paterno como tantos hacen para vanagloriarse al no poder alcanzar la celebridad de sus progenitores-, cuyos precedentes como junior consentido son bastante molestos y han sido, por obvias razones, excesivamente publicitados: el uso de unos tenis de Louis Vuitton y sus fotografías en facebook al lado de chicas hermosas en bikini. (De ser otro, incluso el hijo de algún diputado, la maledicencia hubiera pasado de largo).

El asunto hasta parecería natural si confirmáramos la presencia y desarrollo de la nueva aristocracia mexicana con varias bandas, la institucional conformada por las primeras familias sin importar filiaciones partidistas; y la contra-aristocracia que van construyendo quienes se pretenden miembros de una suerte de “soviet mexicano”, inamovibles salvo si caen en desgracia del líder supremo, incluyendo algunos intelectuales siempre deseosos de ser alumbrados por las candilejas de los estatus reflejos. Y todo en un marco supuestamente republicano en donde títulos de nobleza y derechos sucesorios deberían estar vedados por ideología y convicción. Pero, por desgracia, cuando el virus del poder se inocula no hay vacuna alguna que evite la soberbia y la torpe creencia de que quienes son vástagos o parientes de los dirigentes tienen más derecho que otros, acaso más capacitados, para merecer las confianzas de los mismos. Nada más falaz.

¿Acaso no se obliga a los mexicanos comunes a someterse al veredicto del Senado cuando son merecedores de preseas o reconocimientos del extranjero con riesgo de perder la ciudadanía si no lo hacen? Pues tal aplicación no tiene validez alguna en el rango de la moderna aristocracia que nos está saliendo bastante cara por cuanto corroe a la clase política al completo. No hay entidad que se salve ni nivel de gobierno ajeno. Incluso en el poder Judicial, cuya imparcialidad debiera ser inmaculada, los arreglos entre jueces, magistrados y ministros para dar trabajo, unos a otros, a sus parientes más cercanos es, sin duda, una demostración fehaciente del poder dl nepotismo sobre las tuertas alas de una República mil veces vilipendiada por las traiciones y las interpretaciones sesgadas.

En este camino, se ha perdido hasta la dignidad para dar paso al reinado de la impunidad, mantenido cada seis años, cuando se va un mandatario rodeado de sospechas. Así estamos desde 1970, cuando menos, sin que jamás se llevara a tribunales a gustavo díaz ordaz por la masacre de Tlatelolco. Desde éste hasta la fecha, ningún ex mandatario se salva de las minúsculas. ¡Pero qué bien se la pasan al filo de la desvergüenza!

Como me dijo un viejo sabio:

–Si hay infierno, ¡pobres de todos estos predadores de la nación! Pero si no lo hay, ¡qué vidas tan plácidas y ventajosas han tenido!

Debate

Es terrible no contar con líderes capaces de honrar su representatividad política y dar curso a las inquietudes generales. Hace unos días, al conocer la desaparición física de Nelson Mandela –el sudafricano quien entró a la inmortalidad el jueves 5 de diciembre pasado-, medité acerca del verdadero valor de la resistencia: treinta y dos años en la cárcel –no veintisiete porque antes de cumplir la alevosa sentencia mayor estuvo preso cinco años antes de partir a Argelia-, y un espíritu indómito que, sin embargo, no guardó rencor alguno ni siquiera para sus carceleros ni hacia los racistas promotores del apartheid, sobre todo el deleznable Pieter Botha, cuya prepotencia pretendió hundir al gran personaje. Mandela, incluso, aceptó la invitación a tomarse una taza de té con él en la prisión; y luego le correspondió ya estando en la Presidencia, en 2005, como si de amigos se tratara.

¿No es acaso todo un ejemplo de cómo la política debe sobrellevar incluso las afrentas personales si se trata de construir escenarios de futuro? Vaya el mensaje para el convaleciente López Obrador, quien se opone a cualquier diálogo con sus adversarios –incluso fue renuente a los debates en 2006 perdiendo importantes puntos en las encuestas mal orientadas-, y mantiene una resistencia sorda, sin encontrar salidas viables que permitieran destrabar las conflictivas sin necesidad de alejarse de las decisiones torales –como la defensa de nuestros recursos energéticos con lo que este columnista concuerda-, por insistir en una postura de intransigencia con los fueros del poder presidencial. ¿Acaso no es momento de elevar los acuerdos esenciales, para la viabilidad y gobernabilidad de este país, por encima de las rencillas radicales?

Sí, al mundo le hacen falta líderes con conciencia de sus límites; otra vez, lo repito: los mandatarios son quienes obedecen y el mandante es el colectivo en su conjunto si de democracia y seguir los postulados de la Carta Magna se trata. Todo lo demás cae por su propio peso: los kilos de la demagogia encendida.

La Anécdota

Uno de los más infortunados giros del gobierno de lópez portillo se dio cuando, refiriéndose a su hijo José Ramón, le llamó “el orgullo de mi nepotismo”, aceptando éste como una costumbre impuesta por él. El vástago, por cierto, ha destacado lo que su nombre le ha posibilitado, fuera de México, durante años.

En la misma línea, vicente fox, quien se ufana de llevar a los visitantes destacados a su templo faraónico, llegó a declarar que el suyo era un co-gobierno en el que su esposa, martita, compartía las decisiones fundamentales con él. ¿Y quién había electo a la dama para tan delicada función? Sólo quien compartía el lecho sin poder ejercer su varonía.

Las máscaras ya no se sostienen.

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Web: www.rafael-loretdemola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

CON LOS fox INSISTIMOS EN QUE SE HABÍA INAUGURADO UNA NUEVA ARISTOCRACIA… CON CARA DE MUJER. Y FUE NOTORIO QUE CRISTINA, LA MAYOR DE LAS HIJAS ADOPTIVAS DE AQUEL MANDATARIO, SALIERA EN PLAN DE CORTEJO CON EL PRIMOGÉNITO DE zedillo, ERNESTO. CON ELLO SE HUBIERAN AFIANZADO, COMO EN LA EDAD MEDIA, DOS DINASTÍAS SUPUESTAMENTE OPUESTAS. PERO FUE PEOR CUANDO EL MAYOR DE LOS VÁSTAGOS DE raúl salinas de gortari, ESTUVIERA A PUNTO DE MATRIMONIARSE CON LA HIJA DE SU MADRASTRA, PAULINA CASTAÑÓN, ESTO ES CUANDO VIVÍAN BAJO EL MISMO TECHO. ¿NO ES ÉSTA MUESTRA SUFICIENTE DE QUE LA VIDA PRIVADA TERMINA CUANDO TIENE REPERSCUSIONES SEVERAS EN LA PÚBLICA?

 

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