QUE LA HISTORIA LOS JUZGUE

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

Como un hecho heroico se llenan los titulares de los periódicos respecto al control sobre la tierra caliente, en Apatzingán, Uruapan y Múgica en  Michoacán, desarmando a civiles acusados de paramilitares por no haber tenido otra opción ante la ingobernabilidad de aquella entidad tanto estatal como federal.

Llegaron elementos del Ejército y dela Policía Federalpara tomar control de la seguridad de aquella localidad después de haber sufrido meses de extorsiones y abusos causados por el crimen organizado y ante la falta de acción por parte de todas las autoridades, la población se organizó para defender lo poco o nada que le quedaba materialmente siendo imposible poder reactivar la economía laboral y sacando lo único que les quedaba:La Familia.

Para muchos mexicanos podrán ser considerados como valientes, para algunos comentaristas de opinión pública un grupo de paramilitares, para los políticos y funcionarios gente fuera del marco de la ley, para unos cuantos un grupo de autodefensa, pero cualquiera que sea el título para poder describir a ésta comunidad que lo único que hizo fue hacer el trabajo que no pudieron realizar elementos de seguridad de los tres niveles y lo que es peor un gobierno federal que no pudo hacer cumplir uno de los principios dela Constitución Mexicanaque era velar por los mexicanos para que vivan con dignidad y seguridad haciendo su única alternativa el defenderse por su propia integridad.

Cuando  la ingobernabilidad  se hace presente es cuando surgen grupos o personajes que será tarea de la historia para ser juzgados como el caso del tamaulipeco don Alejo, enfrentando a delincuentes que quisieron quitarle su rancho y al día de hoy la gente lo sigue llamando “el nuevo héroe mexicano”, pero él ya no se encuentra con nosotros como para platicarlo y mucho menos para saber su impotencia ante las autoridades por no haber hecho algo para evitarlo, ya que finalmente cayó abatido por los maleantes pero eso sí, no se quedaron con su único patrimonio que tenía.

Podrán existir muchos tabús, como justificaciones de que el narcotráfico siempre ha existido en México, pero lo solapaban otros gobiernos, historietas que seguramente ante la ingobernabilidad, son historias que se empiezan a ventilar o que posiblemente siempre se supo pero por la simple comodidad del mexicano prefería ponerse una venda en los ojos mientras no fueran molestados

El territorio nacional es muy basto, es demasiado grande como para darse cuenta de la dimensión de las necesidades y marginación de pobreza existente en comunidades  que habitan en la sierra o simplemente en comunidades indígenas residuos vivientes de nuestros antepasados precolombinos.

El mayor crimen en esta época, es la falta de esperanza en comunidades vulnerables del país, en aquellos rincones de México en donde son apartados hasta por los mismos medios de comunicación por no suceder alguna noticia de la tendencia que marca el día de hoy, sino solamente son visto cuando algo grande pasa, cuando un problema se dejó descuidado y en manos de delincuentes que roban lo más apreciado que hasta el mismo dinero. Esa tranquilidad que no tiene precio.

Mientras nuevas generaciones piensan que brincando el año se acabarán los problemas por las que atraviesa México y a su vez aquellos universitarios deseando no terminar sus estudios porque la realidad fuera de la universidad la empiezan a ver sin esperanza, sin oportunidades y con un miedo de ser nuevos emprendedores para que con una facilidad el crimen organizado llegue pidiendo una cuota exigiendo más dinero de lo que se pudiese ganar y amedrentando la integridad de la familia.

Igualito como llegó ese gran número de elementos del Ejército y Policías Federales,  con esa misma actitud heroica y valientes hubieran llegado cuando Tierra Caliente necesitó la ayuda y que ahora de una manera tan orgullosos llegaron a comunidades de grupos de autodefensa para desarmarlos al igual que se le quita a un niño una paleta con engaños mientras los verdaderos criminales se encuentran agazapados en el monte en espera para cuando ese heroico grupo de fuerzas federales se retiren para a arremeter con la comunidad que alguna vez les hizo frente. No hay garantías de nada por parte de las autoridades, ni pólizas de seguro para regresarles esa tranquilidad. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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