Veneno Puro

RAFA LORET
Por Rafael Loret de Mola

*Revolución a Conciencia

*Carstens: Destino Negro

*Sentencia de una Mesera

Otra vez deambula Andrés Manuel López Obrador por las regiones más conflictivas del país, por la presencia evidente de grupos subversivos, entre ellas Chiapas, recorriendo carreteras que antes fueron sendas casi intransitables como él mismo reconoció gracias a que el neozapatismo obligó “a voltear a verlos”, y asumiendo en sus palabras una línea que se antoja diversa con sus acciones: sólo a través de una revolución de conciencia, pacífica, podrán contrarrestarse el autoritarismo creciente; además aseguró que combatir la violencia con la represión sólo despliega las alas de una nueva dictadura. Debo subrayar que coincido con estas sentencias, no así con las incongruencias notables a la hora de poner en marcha las acciones.

Por su parte, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas no se cansa, con ochentas años a cuestas, de andar por las calles, sonriente y acompañado con los líderes del movimiento de 1968 y uno que otro intruso lo suficientemente inteligente para adaptarse como camaleón, digamos Manuel Camacho Solís, de defender los blasones de su padre, el general Lázaro Cárdenas del Río, quien dotó a México, sin duda alguna, del elemento más valioso para la defensa de su soberanía nacional: el petróleo. Sin este recurso natural, nuestra debilidad estructural frente a los gigantes financieros de Norteamérica hubiese sido tan desigual que ya nos habrían arrasado. Menos mal que, hasta hoy, no encontramos en las estaciones de gasolina, como en Venezuela, los símbolos de las grandes petroleras estadounidenses, Shell, Gulf, Exxon. Pero el tiempo de la libertad parece agotarse por las conveniencias y complicidades de la llamada “cúpula del poder”.

Cárdenas, el hijo del Tata, quien ya pasó a la historia por méritos democráticos tan grandes como los de su padre, sin guardar proporciones aunque no alcanzara la presidencia, como pudo hacerlo si se hubiese inclinado por un golpe de Estado para anular el fraude electoral de 1988, insiste en que es “válida” cualquier “forma de combate”, no violenta se entiende, a las “contrarreformas” en cierne; lástima que a su lado desfilaban legisladores, perredistas, quienes no tuvieron vergüenza alguna al aprobar las iniciativas peñistas sobre educación y, sobre todo, la fiscal que nos convierte a TODOS como sospechosos de evasión y más si nuestras actividades inquietan a los poderosos señores de Hacienda, en donde manda el “presidenciable” Luis Videgaray Caso. Por desgracia, los tentáculos del “pacto por México”, que duró un suspiro como la fama del pulpo del Mundial, se extendieron con enorme facilidad luego del ultraje político de la descarada compra-venta de sufragios.

Y cómo entender, llegados a este punto, que el señor peña nieto hubiese perdido su capital político aunque otrora fuese cauto y en algún momento –el día de su asunción presidencial- con dotes de mando que se fueron diluyendo –fíjense debí corregir lo de mando porque un error de dedo hizo aparecer otro término: manso-, a través de los siguientes meses hasta ser irremisiblemente colocado entre el numeroso grupo de predadores presidenciales más cuidadosos de su propia imagen que del destino nacional. Si no fuera así, ya estará en la cárcel felipe calderón al igual que sus ominosos lugartenientes, y no pavoneándose por doquier sabiéndose protegido, claro, por la Casa Blanca y no sólo por las facturas electorales pendientes de cobro.

Pues bien, el señor Peña no tuvo otro remedio, para asegurar la cohabitación política con la derecha y la adhesión incondicional del Verde y el PANAL –por algo es gobernador de Chiapas su gran amigo, Manuel Velasco Coello, quien tan bien le conoce-, que elaborar, ya desde ahora, una iniciativa al artículo 41 de la Carta Magna sobre el que recae el fondo de la nueva reforma política –sólo vicente fox, entre los mandatarios últimos, no fue capaz de elaborar la suya-. Se trata, nada menos, de posibilitar la nulidad de las elecciones en caso de “compra de votos” o de una cobertura propagandística desproporcionada y abiertamente superior a los límites impuestos por los órganos rectores de los procesos. Esto es un Mea Culpa con golpes de pecho de fingido arrepentimiento; total: el poder presidencial ya está en sus manos aunque revienten de ira sus adversarios. “Ya lo pasado, pasado; no me interesa”, cantaría José José.

Pero sí es importante recuperar la memoria. ¿Por qué, por esta sola vez, no se da una medida carácter retroactivo ante la manifiesta tendencia a aceptar, con cinismo creciente, los pecados cometidos y darles salidas a “toro pasado” como hacen los peores maestros de la lidia? Claro, los juristas pondrían el grito en el cielo porque se caería el andamiaje del estado de derecho; o, más bien, el presidencialismo sería indefendible. ¿Para bien o para mal? Porque al final de la historia de eso se trata: de preservar cuanto es útil y como tal favorable al interés colectivo; y desechar, de una vez por todas, los cartabones que nos impiden llegar a la utopía democrática, siquiera para dar pasos sólidos más allá de las querencias abominables hacia el retroceso… como la reelección directa de los legisladores acaso destinada a celebrar los fastos de Don Porfirio –Díaz Mori, no Muñoz Ledo, quien gusta en ser llamado, cerca de sus ocho décadas de existencia, el “Winston Churchill mexicano” por su inclinación hacia la mutación política-.

La guerra está declarada si bien las partes políticas declaran que será pacífica. ¿Y los radicales y anarquistas? Cercanos al terrorismo se refugian en distintos movimientos y se infiltran con la mayor facilidad. ¿Ya se definió, por ejemplo, de donde procedían los vándalos que aprovecharon la asunción peñista y la manifestación lópezobradorista consecuente, para mostrar a un México bajo el baldón de la violencia más aguda?¿Y cuántos han convertido en refriegas las marchas de los maestros disidentes? Por estas interrogantes cabría iniciar el debate.

Mirador

Y si la política va hacia el abismo por las tremendas diferencias conceptuales, en materia financiera marchamos a la quiebra. No sólo se devaluó el peso, en el mes de enero, en 2.15 por ciento, y la “economía se contrajo en un cincuenta por ciento”, como reveló el gobernador del Banco de México, el voluminoso Agustín Carstens Carstens –por experiencia personal estimo que quienes hasta sus apellidos son dobles, no son personas de fiar-, en una reunión “privada” con los legisladores del PAN en donde les dio gusto a quienes quieren, contra viento y marea, comparar los malos gobiernos de la derecha asegurando que, cuando menos, no fueron peores al actual… cuando al sexenio peñista le faltan aun cuatro años y casi diez meses.

El hecho preocupante es que también el precio del petróleo se vino abajo: pasó de 108 dólares por barril a sólo 91 dólares, una baja de diecisiete dólares, lo que es un pésimo augurio para los proyectos de ingresos trazados con antelación y por muy previsores que hayan sido los selectos miembros del gabinete económico. Por favor. Con esto se comprueba que el abatimiento de nuestro crudo, la ausencia de mantenimiento de las instalaciones –otrora encargadas al sindicato que se diluyó cuando el cacique Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, recién fallecido en noviembre pasado, fue aprehendido en enero de 1989-, y las explosiones de la Torre B2 de PEMEX en la ciudad de México, precisamente el 31 de enero de 2013, fueron parte acaso de la misma estrategia para hacer volátil, el precios, a la empresa que sostuvo la soberanía de México a pesar de las mil corruptelas conocidas, y más que en ninguna otra época durante la administración de calderón –gracias a ello se hizo multimillonario su referido, César Nava Vázquez, perentorio dirigente nacional del PAN-, y las componendas con un sindicato corroído hasta sus cimientos.

No hay de donde tirar. Las deudas interna y externa del país, tanto del sector público y privado, rebasa ya el billón de dólares –mil millones de millones-, más de cinco tantos con relación a las reservas internacionales ociosas que suman poco más de 177 mil millones de dólares, al alza de nuevo mientras la economía va a la baja. Este columnista insiste en que tales deben ser equiparadas con los “bienes de manos muertas” que diluyó el benemérito Juárez arrebatándoles al clero ocioso a través de una sola Reforma, y no de diez o veinte para lucir incoherencias insalvables como ahora, para salvar al país de su devastación y asegurar su soberanía ante el incesante acecho del exterior. Lo hizo y por ello ganó la historia; en el presente se ahorra en reservas, no se financian obras de infraestructura –salvo las dedicadas a los narcotraficantes-, ni se abren compuertas para elevar la confianza de los mexicanos. Simplemente nos anuncian, en voz de Carstens que 2014 será “un año negro”… y sin pensar en las anunciadas catástrofes naturales anuales que, cada vez, son peores y más devastadoras.

Para colmo, en la teoría del gobernador Carstens la reforma fiscal “está presionando a la inflación, sobre todo en bienes primarios y de manera específica en el sector de alimentos”. Casi como el pronóstico d una hambruna anunciada como todos los males previsibles. ¿Estos son los resultados de la segunda alternancia y de las celebradas trece “decisiones presidenciales” del primero de diciembre de 2012? Porque lo propuesto no se cumple y los derroteros cambian dramáticamente sin siquiera el menor consenso.

La Anécdota

La izquierda envejece sin remedio. Me atreví a preguntarle a María, una mesera de la cafetería a donde suelo acudir a desayunar, su opinión, sincera, sobre López Obrador mientras leía sus discursos, de campaña prolongada, en Chiapas y Tabasco. Me respondió:

–¿Ese? Cada vez se va pareciendo al otro, al hijo del que nos dio el petróleo que ya nos quitaron.

–¿Se refiere usted al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas?

–Sí, a ese. Ya parece hasta momia… y todavía sigue hablando. Yo creo que quiere ser presidente otra vez.

Voz del pueblo, voz de ley.

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Web: www: rafael-loretdemola.mx

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com

LA CLASE POLÍTICA, TODA ELLA, HA FALLADO DE MANERA ESTREPITOSA. A VECES TENEMOS LA SENSACIÓN DE QUE NO HAY SALIDAS, ESTO ES COMO SI FUÉRAMOS UNA NACIÓN MUERTA, MÁS QUE FALLIDA. CUIDADO CON ESE DESÁNIMO PORQUE HAY MUCHO MÉXICO POR SALVAR Y NO DEBEMOS DEJAR QUE UNOS CUANTOS AVORAZADOS, EN LO POLÍTICO Y EN LO ECONÓMICO, NOS DEJEN EN LA INOPIA. POR ESO, AUNQUE LOS CUESTIONO POR OTRAS ACTITUDES, SUMO MI VOZ A QUIENES RECLAMAN LOS BIENES DEL PAÍS, ARREBATADOS POR UNA DERECHA QUE LO MISMO SE TRAJO AL ENAJENADO DE MIRAMAR PARA HACERLO EMPERADOR ESPURIO QUE ESTÁ DISPUESTA A ENTREGAR CUANTO TENEMOS, EMPEZANDO POR EL SUBSUELO, A LOS EXTRANJEROS NEOCONQUISTADORES.

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