Adicciones, música y activismo en tres parejas del rock

Courtney Love and Kurt Cobain

 

Courtney Love y Kurt Cobain

Una de las parejas más depresivas, sobre todo por el lado de Kurt, su amor se gestó entre adcciones y música, en el ambiente del grounge y se gestó cuando Courtney Love vio tocar a Cobain por primera vez en 1990. En las semanas siguientes, después de saber de la mano de Grohl que ella y Cobain compartían sentimientos mutuos, Love empezó a buscarlo frecuentemente. Después de semanas de encuentros y conversaciones, en el otoño de 1991, ambos fueron vistos juntos con mayor frecuencia. Alrededor del tiempo de la presentación de Nirvana en Saturday Night Live (comienzos de 1992) Love descubrió que estaba embarazada.
Unos días después del final de la gira de Nirvana por el Pacífico, el lunes 24 de febrero de 1992, Cobain se casó con Love en la playa de Waikiki, en Hawái. El 18 de agosto nació la primera y única hija de la pareja, Frances Bean Cobain. La razón del inusual segundo nombre fue que Cobain pensó que ella parecía un frijol en su primera ecografía. La niña fue nombrada en honor a Frances McKee de The Vaselines, de los que Cobain era gran fanático.

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Jim Morrison y Pamela Courson

Si bien el crédito de Pamela Courson en la historia de la músicca del rock fue haber sido pareja sentimental de Jim Morrison, vocalista de The Doors, también fue parte importante al ser la inspiración en varias letras de las canciones de la banda sesentera. Aunque Jim Morrison solía cortejar y caer ante los encantos de muchas mujeres, su “gran amor” fue Pamela, una chica que conoció en las playas de Venice en California.

Pamela Susan Courson tuvo una vida común hasta que conoció a Jim, quien el primer día que la vio se le acercó diciéndole “tu eres la elegida”. Ya con la banda The Doors formada, Morrison escribió Indian Summer, Blue Sunday, The Spy, Queen Of The Highway y hasta Roadhouse Blues inspirado en su gran amor, así como muchos bellos poemas que Jim escribiría en su exílio en París.

 

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John Lennon y Yoko Ono

Aunque para muchos se trató de un amor de destrucción (para The Beatles) también se trató de una nueva etapa en la vida de Lennon, no solo personal si no también musical. Ambos se conocieron ya con previos divorcios pero juntos fueron una pareja llena de activismo y enfoque social.

El 9 de noviembre de 1966 Lennon fue a la galería Indica de Londres, donde Ono estaba preparando su exposición de arte conceptual, y fueron presentados por el galerista John Dunbar, Lennon se sintió intrigado por la obra de Yoko «Clavar un clavo»: los clientes clavan un clavo en una tabla de madera, creando de esa manera la obra de arte. Aunque la exposición aún no había comenzado, Lennon quería clavar el clavo en la tabla, pero Ono lo detuvo. Dunbar le preguntó: «¿No sabes quién es? ¡Es un millonario Él podría pagar dinero!» Ono no había oído hablar de The Beatles, pero cedió con la condición de que Lennon pagara sus cinco chelines. Lennon respondió: «Te voy a dar cinco chelines imaginarios y clavo con un martillo falso.»

Ono comenzó a llamar por teléfono a la casa de Lennon. Cuando su esposa pidió una explicación, le dijo que Ono era una persona loca tratando de obtener dinero para su «mierda vanguardista». Mientras que su esposa estaba de vacaciones en Grecia, Lennon invitó a Ono a su casa. Pasaron la noche grabando lo que sería el álbum Two Virgins, después de lo cual hicieron el amor en la madrugada.

Durante los últimos dos años con The Beatles, él y Ono comenzaron a realizar protestas públicas contra la guerra de Vietnam. Se casaron en Gibraltar el 20 de marzo de 1969, y pasaron su luna de miel en Ámsterdam en su campaña de protesta, con una larga semana de Encamada por la paz.

 

 

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