UNA CELEBRACIÓN MÁS POSITIVA

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

Este sábado pasado se conmemoró  en Coahuila, el Día Internacional dela Mujer Trabajadoray al igual que en nuestra entidad, en otras partes del mundo se celebraron los logros realizados por las mujeres en el pasado, presente y proyectos a futuros en donde han logrado éxito y un lugar especial en los diferentes rubros como en lo económico, político y social.

Durante ese día se escucharon innumerables discursos sobre la mujer, pero los que más predominaron fueron las elocuencias de los políticos que nunca pierden una oportunidad para poder abrirse caminito a un sector en especial para sumar votos.

Cada quien le dio su propia interpretación e importancia del día, pues así como hubo gente, incluyendo al sexo femenino, que no tenían conocimiento sobre la fecha a recordar; como tampoco le encontraron un significado o causa en específico.

Las misma féminas jóvenes lo interpretan como sinónimo de feministas el hecho de revelarse en contra del hombre y ser igual de estúpidas que los varones otorgándoles el derecho de cometer el delito de adulterio en el caso de las que tienen un matrimonio y por otro lado, las que tienen novio comenten la infidelidad pero en ambos casos caminan con la nueva bandera de: “Las mujeres no somos infieles, pero si somos vengativas.”

Hay quienes lo consideran, un día más inventado en el mundo de la mercadotecnia o en el mundo comercial para tener algo que vender.

Para una gran parte de los machistas, les pasó de noche este día y quienes se dieron por enterados, gracias a algún medio de comunicación o publicitario, no le vieron motivo alguno que celebrar, pues su posición es bien clara, convencidos de  que la mujer se hicieron para crear hijos y la casa.

Todavía esa clasificación de hombres y lo digo por género no por otra cosa, es una especie que sobrevivió la era cavernaria, andando por ahí todavía practicando su filosofía de la vida de la bigamia, poligamia y todo terminado en gamia.

En lo muy particular más que  celebrar el 8 de marzo como el Día Internacional dela Mujeres Trabajadoras, es conmemorar el esfuerzo de millones de mujeres y hombres que han luchado para lograr la igualdad dentro de una sociedad,  la justicia, la equidad, reconocimiento laboral y desarrollo, pero no solamente dentro del área empresarial o industrial, sino también en la menos reconocida que es la doméstica.

Sobre todo el trabajo doméstico que ya es visto como una obligación desconociendo por completo su esfuerzo, pasando a ser nada y existen muchas reflexiones que son intercambiados por las redes sociales que su actividad dentro de los hogares como el lavar, planchar, cocinar, enfermera, doctora, asistente, chofer, nana, etc., ni siquiera reciben una remuneración económica y mucho menos una apreciación por parte de nadie de los integrantes de la núcleo familiar.

Ha sido una lucha silenciosa, en donde muchas de ellas perdieron la vida pelando con la convicción de tener la misma capacidad o más que la de un hombre para poder desempeñar un trabajo, pero de esa misma manera ya se conservó el secreto de esos fallecimientos y abusos en una sociedad donde el sector laboral predominaba la de los hombres.

Es una pena que muchas mujeres jóvenes en el país, desconozcan el motivo e importancia, ya que todas aquellas que se encuentran actualmente, tienen un quehacer en que son remuneradas con el pago de un salario o perciben algún ingreso, son el resultado de mujeres valientes que décadas atrás llegaron a agruparse con apoyo de un sindicato para exigir igualdad de salarios y jornadas.

Detrás del rostro de cada una ellas, se encuentran movimientos sociales, luchas que han superado más allá de la humillación e indiferencia y todo para que al día de hoy sean consideradas y respetadas teniendo mucho que hacer todavía y no conformarse con los derechos que gozan actualmente muchas mujeres porque en la práctica dicha legitimidad legal se queda plasmado en papel y tinta porque la realidad es otra.

Es largo el recorrido que hacer por las mujeres como es en la religión, pues el máximo grado que pueden aspirar es ser monjas pero no puede existir una mujer sacerdote y menos en el Vaticano una mujer como líder de la santa sede católica. Sigue existiendo esa diferencia de raza o cuando menos en el país.

Y que se puede decir, en la política cuando aquellas mujeres que logran a base de mucho trabajo una asignación o posición dentro del mundo de la política, para posteriormente dejar su lugar a un hombre surgiendo las conocidas “adelitas”, sin llegar calentar el puesto simplemente se van como golondrinas.

Cuál será el sentir de muchas mujeres que a pulso se han ganado puestos envidiables hasta por los mismos varones, y que féminas de los años cincuentas nunca pudieron imaginar alcanzar ya que en aquel entonces solamente pedían igualdad en salarios y jornadas. Acaso se sentirán traicionadas por su propio género o lo que es peor como se sentirán para todas aquellas mujeres que confiaron en sus discursos políticos sobre la valorización de la mujer.

El hecho es que por desgracia las mujeres siguen sin recibir una remuneración o reconocimiento profesional a la par de sus homólogos masculinos, la presencia de la mujer no está en igual de números en los negocios o la política, existen desigualdades a nivel global en la educación, salud y la violencia sigue siendo peor que la de los hombres.

Hay muchos logros en el mundo, incluyendo el que la mujer ha llegado hasta el espacio, tenemos primeras ministras, presidentas municipales, gobernantes de entidades y países. Cada año el 8 de marzo está dejando de ser un recordatorio sobre aspectos negativos, sin olvidar a quienes iniciaron  éste movimiento por exigir igualdad en género a una celebración cada vez más positiva.  (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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