Santiago de Cuba, adiós al festival, sigue la trova

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Santiago de Cuba, 23 mar (PL) El Festival de la Trova Pepe Sánchez finalizó hoy aquí su edición 52 para ratificarse como el más antiguo de los eventos musicales en Cuba, que trajo aires nuevos a un género inmortal.

Con una notable participación de trovadores de las provincias y la presencia ya habitual de los japoneses Son de corazones, el encuentro propició la confluencia de varias generaciones de intérpretes para indicar la vigencia y continuidad de esa vertiente sonora.

La Plaza de Marte fue escenario del concierto final, con la presentación entre otros artistas del Septeto Santiaguero, nominado en dos ocasiones a los premios Granmy y reconocido por su apego a las más auténticas raíces del pentagrama nacional.

Desde el 19 pasado, cuando comenzó el evento con el homenaje a José (Pepe) Sánchez y otras personalidades en el Sendero de los Trovadores del cementerio de Santa Ifigenia, voces y guitarras crecieron en una ciudad donde los piquetes de músicos tradicionales son parte del paisaje urbano.

Los epicentros de esos conciertos y descargas fueron la Casa de la Trova, la Sala Dolores, el Conservatorio Esteban Salas, la sede del Coro Madrigalista, la biblioteca Elvira Cape y numerosos parques y plazas, así como centros laborales y de estudio.

Las sesiones teóricas develaron aristas de la vida y la obra de Miguel Matamoros, quien cumpliría 120 años, de Santiago Feliú, fallecido en febrero pasado a los 51 años y en plena fecundidad creativa, y de Teresita Fernández, una trovadora especialmente recordada por los niños.

Como cada año, para esta fecha, la urbe despide al Festival y sigue cultivando ese caudal sonoro que nació en sus calles y la ha acompañado en una buena parte de los 500 años que cumplirá en el verano del 2015.

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