TERMINARON HASTA LA MADRE

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

De manteles largos para las mamás saltillenses desde el jueves pasado con el grupo Pandora, que deleitó con su voz y canciones aquellas baladas que hicieron famosas a Fernanda, Isabel y Maité, todas las madres de Saltillo, sin importar edades, en un evento organizado por el Gobierno del Estado, quien hizo posible que viniera éste grupo así como les gustan a ellas; o sea gratis.

Este tipo de eventos hay quienes lo pudieran considerar como un gasto innecesario pero contrario a ello,  al menos en la capital de Coahuila, fue lo opuesto reactivando la economía local porque el grupo Pandora logró incentivar el espíritu de las mamás y por ende muchos comerciantes le sacaron provecho a este ambiente canalizándolo todo dentro de la mercadotecnia para conmemorar el día de las madres subiendo su popularidad en diferentes tiendas comerciales a diferencia de años pasados y no se diga en el sector restaurantero.

Muy a pesar de la economía paupérrima por la que está atravesando el país la mayoría de los mexicanos no pudieron negarse celebrar a quien les dio la vida haciendo su mejor esfuerzo para festejar a su mamá y no faltó quién festejó a su mamacita, es decir, los solterones que aprovecharon la ocasión para sacar a la novia.

Sin embargo, siempre es bueno recordar dónde inicia la idea de celebrar a las madres. Y ésta data desde épocas remotas dela Grecia antigua, cuando se le rendía culto a la diosa Rhea, como la madre de los dioses en el mundo mitológico.

Lo más parecido a lo que celebramos en la actualidad se originó en el siglo XVII, en Inglaterra cuando un domingo del año los ricachones le daban un día libre a sus empleados para que visitaran a sus madres permitiéndoseles hornear una tarta para llevarla de regalo; a ese día se le conoció en aquella época como Domingo dela Madre.

En los Estados Unidos, se realizó en 1872 por la escritora Julia War Howe siendo una manifestación pacífica invitando principalmente a las madres que fueron victimadas por la guerra de la milicia, para honrarlas.

Aquí en nuestro país los aztecas rendían culto a la madre de su diosa Coyolxauhqui representada por la luna, rindiéndole tributo con esculturas en oro y plata, haciendo una peregrinación en distintos puntos de México antes de la conquista, siendo los festejos con motivos de la maternidad entre los pobladores teniendo un carácter de tipo religioso.

Los tiempos cambian así como también los festejos porque aquel hijo que alguna vez en la escuela le sacaba lágrimas con la canción “Señora, Señora” interpretada por Denisse de Kalafe, fueron cambiados por el mariachi a deshoras ahogados en alcohol y terminando sus seis canciones sin faltar la respectiva serenata para las madres y seguirle a la parranda.

La palabra “mamá”, ha tenido su deformación en la medida que se va creciendo, mientras son  pequeños es “mami”, conforme pasa el tiempo es “mamá”, después “madre”; siendo adolescente “jefa” o “jefecita”, luego pasa a su nombre de pila y posteriormente termina con mi “viejecita”, o en su defecto como diría Gordolfo Gelatino uno de los más famosos personajes de los polivoces “mi cabecita de algodón”.

Posiblemente para muchas no les importarán como les digan, para otras reclamarán que con tanto trabajo y batallar para sacarlos adelante para no merecer el escuchar nuevamente el “mamá”, y ser recordadas una vez al año.

Por otro lado, la incongruencia de los esposos de haber celebrado ese día cuando es trabajo de los hijos y el de él es el de celebrar a su mamá pero el día 10 de mayo, cuántos esposos le prepararon a su mujer el desayuno con un huevo sin sabor, el pan quemado y la pobre tener que iniciar el día comiéndose el desastre de almuerzo.

También hubo quienes prefirieron llevarlas a comer encontrándose con una fila interminable de vehículos en doble fila, y a reventar los restaurantes recibiendo una mentada de madre en el día menos indicado por no tener capacidad para atenderlos a todos y aquella pobre mujer escondiéndose hasta por debajo de las piedras callada soportando la histeria de sus maridos y con un dolor de cabeza insoportable, cansada y malhumorada porque lo único que querían,  era un poco de tranquilidad con desconecte total a la realidad.

Ante la situación económica por la cual está pasando el país por la pésima administración soberbia, egoísta y miope que está llevando el gobierno federal ha orillado a muchas de ellas a tener que trabajar para sacar adelante los gastos familiares, no teniendo oportunidad de poder celebrarlo ni cuando menos una vez al año.

La cuestión es, cómo se debe de celebrar en la actualidad sin olvidar a todas aquellas madres que por la ola de inseguridad fueron víctimas sus hijos en la guerra no pedida por los mexicanos. Aquellas madres que en la actualidad están pasando un trago amargo por tener problemas de violencia familiar en sus diferentes categorías como el maltrato físico, emocional, abuso sexual, explotación, entre otros más pero también cómo se debe de celebrar para aquellas madres que perdieron a sus hijos.

El Día de las Madres es el día más pesado del año que en la actualidad ya no se sabe quién fue el festejado pero al final del día invocando a Dios para darle las gracias por haber acabado un día tormentoso que aparentemente fue festejo en donde algunas aparentemente terminaron y redundando en su día: hasta la madre. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

Comentarios con Facebook