Culmina recogida de restos de avión estrellado en Alpes franceses

París, 20 abr (PL) Las operaciones de recogida de los restos del avión siniestrado en los Alpes franceses el 24 de marzo último culminaron, se conoció hoy aquí.
El avión, un Airbus 320 de la compañía alemana Germanwings, con 150 personas a bordo (6 de la tripulación), se estrelló cuando realizaba el trayecto entre Barcelona (España) y Düsseldorf (Alemania).
Los restos fueron almacenados en un hangar, cerca del lugar del accidente, informó la gendarmería, citada por medios locales de prensa.
La fuente comunicó que deben comenzar las labores de descontaminación del lugar.
Hace dos semanas concluyó la recuperación de los restos humanos y de los efectos personales.
El presidente francés, François Hollande, prometió una identificación rápida de las víctimas. Sin embargo, fuentes cercanas a las pesquisas dijeron que este proceso podría tardar varios meses.
Los especialistas también prosiguen el examen de la segunda caja negra. Los resultados de los primeros análisis del dispositivo sugirieron la acción voluntaria del conductor de iniciar el descenso de la nave.
«Una primera lectura hace aparecer que el piloto presente en la cabina utilizó el piloto automático para emprender el descenso hacia una altitud de 100 pies y luego, varias veces durante el descenso, modificó el piloto automático para aumentar la velocidad del avión en descenso», según un comunicado conocido aquí.
El material, emitido por la Oficina de Investigaciones y Análisis para la Seguridad y la Aviación Civil de Francia, apunta que los «trabajos continúan para establecer el desarrollo factual preciso del vuelo».
La segunda caja debe contener 500 parámetros registrados, entre ellos la velocidad, la altitud, el régimen motor, la acción de piloto sobre los mandos y los diferentes modos de pilotaje, acorde con fuentes cercanas a la investigación.
La primera, que graba los sonidos y conversaciones en la cabina de pilotaje, fue hallada el mismo día de la tragedia.
El avión perdió casi diez kilómetros de altitud en ocho minutos, sin que se emitiera en ese tiempo ninguna señal de socorro.
Los investigadores creen que el copiloto, cuando estuvo sólo en la cabina, accionó voluntariamente el botón para que la nave descendiera y se estrellara. Dicha teoría es vista como la más probable.
Mientras, continúan las revelaciones divulgadas por medios de prensa sobre la personalidad del copiloto alemán Andreas Lubitz, de 28 años.
Los datos más recientes indican que la aerolínea alemana Lufthansa, de la que Germanwings es subsidiaria, no informó a las autoridades del tráfico aéreo de los trastornos psíquicos que padeció Lubitz.

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