Reabren el templo de La Conchita en Coyoacán

En el corazón de Coyoacán está el templo de La Inmaculada Concepción, conocido como La Conchita, fue erigido sobre los vestigios de un centro ceremonial mesoamericano...

Por Huemanzin Rodríguez

Ciudad de México, 08/12/16, (N22).- En 2004 debido al hundimiento desigual que padece el suelo de la Ciudad de México por la extracción de agua del manto freático, el templo de la Inmaculada Concepción sufrió grietas y fracturas alarmantes.

En 2008 el entonces Conaculta tomó cartas en el asunto y, con la colaboración del Instituto de Ingeniería de la UNAM y del INAH, comenzó un trabajo de restauración que consideró conservación, refuerzo estructural y recimentación ante los daños físicos y los riesgos de colapso que sufría. Este mediodía fue entregado el templo a la orden religiosa franciscana a la que le pertenece.

“A la Conchita se le realizaron estudios de mecánica de suelos, de geotecnia para proveerle una recimentación plena. Se llevaron a cabo labores de reestructuración de la cúpula, bóvedas, muros y de la fachada principal bajo asesoría estructural de primer orden”, comentó Raúl Delgado, director general de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura.

Antes de los trabajos de recimentación, se hizo una excavación y exploración arqueológica encabezada y dirigida por la arqueóloga María de la Luz Moreno, con personal del INAH:

“En la que se encontraron osamentas, tiestos y otros vestigios de materiales prehispánicos y virreinales, tanto en el interior del inmueble como en el atrio y que actualmente se encuentran en procesos de revisión y análisis en los laboratorios del INAH”.

En el corazón de Coyoacán está el templo de La Inmaculada Concepción, conocido como La Conchita, fue erigido sobre los vestigios de un centro ceremonial mesoamericano de las culturas tolteca y tecpaneca, antiguos fundadores de Coyoacán en los siglos X y XII de nuestra era.

A la caída de Tenochtitlan, Coyoacán fue la capital de la Nueva España entre 1521 y 1524, entonces por orden de Hernán Cortés se construyó una ermita y en ese mismo lugar, entre los siglos XVI y XVII, se edificó el templo parroquial que hoy conocemos.

Un adelanto del estudio que el INAH ha hecho de los vestigios encontrados en la excavación, aparecen en el número 129 de la revista Arqueología Mexicana.

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