Tokio, 2 abr (Prensa Latina) En la última semana una nueva tendencia se ha hecho viral en las redes sociales: convertir fotografías en ilustraciones que imitan el trabajo del estudio japonés de animación Studio Ghibli mediante inteligencia artificial.
El «Ghibli Style» se volvió popular luego que la empresa estadounidense OpenAI publicara el pasado martes una actualización de ChatGPT (chatbot de inteligencia artificial) que mejoraba su tecnología de generación de imágenes.
Una demostración realizada por Sam Altman, CEO de OpenAI, donde mostró cómo una simple indicación podía transformar una imagen común en una obra que parecía salida de una de las películas del estudio de animación japonés, hizo que la tendencia explotara en redes sociales.
Miles de usuarios empezaron a compartir recreaciones de imágenes de personajes públicos, memes, fotos personales e incluso de escenas de películas, replicando el inconfundible estilo artístico del cocreador del estudio de animación y legendario cineasta japonés Hayao Miyazaki.
La gran demanda para generar imágenes en este estilo resultó en una carga pesada para las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de OpenAI, que se vieron rápidamente sobrecargadas, llevando a los servidores al límite de su capacidad.
Esto hizo que la compañía tuviera que limitar el servicio de generación de imágenes para clientes de pago, sin informar de una fecha específica para el restablecimiento de la herramienta en su versión gratuita.
La viralización de esta tendencia en redes ha reavivado el debate sobre el papel de la IA en el arte y las preocupaciones éticas sobre estas herramientas que son entrenadas con obras protegidas por derechos de autor y lo que eso significa para los medios de subsistencia de los artistas.
Aunque desde Studio Ghibli no se han pronunciado oficialmente sobre este tema, unas palabras del director Hayao Miyazaki durante un especial de la cadena NHK en 2016 acerca de la inteligencia artificial han resurgido con fuerza.
Miyazaki, conocido por sus animaciones dibujadas a mano, declaró entonces al respecto: «Si de verdad quieren crear cosas espeluznantes, pueden hacerlo. Yo nunca desearía incorporar esta tecnología a mi trabajo. Creo firmemente que es un insulto a la vida misma».
Desde su fundación en los años 80, Studio Ghibli ha sido un referente en la animación tradicional, con películas como «Mi vecino Totoro», «La tumba de las luciérnagas» y la reciente «El niño y la garza», ganadora del Oscar 2024 a Mejor Película Animada.
El «estilo Ghibli», nueva tendencia en redes sociales
