NO ES CULPA DE LOS MENORES

guillermo robles
Por Guillermo Robles Ramírez

Así como los derechos de los menores de edad han sido una garantía importante para salvaguardar la integridad y velar el respeto de la vida e integrarlos a los derechos humanos que tienen cualquier persona cuando se es mayor de edad con la finalidad de tener sustento legal para defenderlos ante abusos en cualquier autoridad; por lo menos éste es básicamente su principio existencial.

No obstante éste cúmulo de derecho que han adquirido poco a poco con el transcurrir de los años los mismos adultos han hecho de sus propios derechos como menores de edad que tienen instrumento de su propia perdición. El abuso y prepotencia de muchos padres de familias que con tal de consentir a muchos de sus hijos les compran un vehículo haciéndolos responsables de algo que en realidad sigue siendo responsabilidad de los padres para llevarlos y traerlos a donde ellos lo necesitan pero por el simple hecho de tener una licencia para menores de edad no es un indicador de tener la madurez y compromiso que conlleva todas las obligaciones y derechos que tienen como conductores adultos.

Han sido muchos los casos en donde se sabe que menores de edad provocan accidentes automovilísticos en donde lamentablemente se pierde la vida de uno o más integrantes de alguna familia y por tratarse de menores de edad no es posible procesarlos ante alguna autoridad por la irresponsabilidad y asesinato imprudencial causado por distracción, falta de pericia o lo que es peor por los estragos del exceso de alcohol dejándolos libres.

No importa que las diferentes entidades del país haga algo para aumentar la edad para que sean tratados como adultos como lo tenía el estado de Coahuila que su tratamiento en procesarlos con penalidades de adultos era a partir de los 16 años de edad, pero esto tuvo que modificarse debido a una reforma constitucional por los tratados internacionales que establecen que la edad penal es de 18 años.

Esta situación no ha sido la primera, ni la última que se ha presentado y seguramente seguirá habiendo más.

Sin embargo, ésta garantía constitucional de la cual gozan los menores de edad también ha sido aprovechado para que el crimen organizado haga de las suyas utilizándolos para hacer muchos de sus trabajos, como el menor zacatecano de 13 años de edad, “El Ponchis”, detenido en el 2010 y confeso de haber asesinado a 10 personas fue puesto en libertad.

Algo que aparentemente se vio como un suceso aislado causando gran controversia e indignación entre los mexicanos pero tal parece que todo se lo dejaron al tiempo y en manos de las autoridades como si fuera responsabilidad de vigilar e inculcar valores a los menores de edad pero los diputados sí podían haber hecho algo al respecto para establecer programas sociales y políticas para proteger a  ese sector de la población siendo apenas en éste mes cuando despertó un interés de querer hacer algo nada más por la publicación de un estudio oficial dela Redpor los Derechos dela Infanciaen México en donde plantea que desde 2010 cada 36 horas un menor de edad es ejecutado en el país vinculado a la lucha contra el crimen organizado. También subrayan que en un promedio de 50 mil menores entre 12 y 17 años de edad han llenado vacantes en las filas del crimen organizado.

El reclutamiento de muchos menores de edad de ambos sexos no es utilizado solamente por el crimen organizado sino también para robos comunes como el de sustracción de objetos de valor dentro de las viviendas, carros y asaltos a personas, etc. Los autores intelectuales se aprovechan de éstas debilidades  legales para poder hacer de las suyas sin necesidad de arriesgar la pérdida de alguien que forma parte de su equipo delictivo.

Si bien es una garantía constitucional que también está regida por tratados internacionales de la cual gozan los menores de edad, definitivamente es algo que nunca se podrá cambiar directamente dentro dela Constitución Mexicana, empero, cuál sería la posibilidad de hacer una legislación en el Código Penal de Coahuila , para que los padres o tutores asuman la responsabilidad civil por los delitos o faltas cometidos por los menores de edad pero no el de reparar solamente el daño, sino que sean los mismos padres quienes paguen una condena por su negligencia en la guarda y custodia que se supone que por ley deben llevar acabo.

No se puede culpar solamente a los menores de edad, sino hay que recordar que los hijos son el reflejo  de cómo son por dentro en un hogar lo que en pocas palabras bien puede definir que, desgraciadamente, son el espejo de sus padres y solamente con el endoso de una responsabilidad hacia los padres de que sean ellos quienes tengan una culpabilidad penal para que esas debilidades legales sean reforzadas con la garantía de los padres. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

 

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