Río 2016, cuenta regresiva para iniciar los juegos olímpicos

Por Moisés Pérez Mok

Río de Janeiro (PL).- A 100 días de la inauguración de los Juegos, Río de Janeiro recibió en Atenas el simbólico fuego olímpico y puso en marcha así el conteo regresivo para la más grande fiesta deportiva universal.
La flama, encendida el 21 de abril en la ciudad de Olimpia, llegó este miércoles al Estadio Panathinaiko, sede de la apertura de los primeros Juegos de la Era Moderna en 1896, después de recorrer 32 ciudades de Grecia.
Allí, en presencia del presidente griego, Prokopios Pavlopoulos, autoridades olímpicas de la nación helénica pusieron el fuego en manos de la delegación brasileña, encabezada por el ministro del Deporte Ricardo Leyser y los titulares del Comité Organizador de los Juegos, Carlos Arthur Nuzman, y de la Autoridad Pública Olímpica, Marcelo Pedroso.
La flama pernoctó en la Embajada de Brasil en Atenas, para luego continuar viaje por avión hasta Ginebra, donde este viernes habrá una nueva ceremonia, esta vez en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El fuego olímpico llegará a Brasilia el 3 de mayo para comenzar allí el Relevo de la Antorcha, que abarcará 334 ciudades de todos los estados del país.
Durante el trayecto será portada por cerca de 12 mil personas, recorrerá unos 20 mil kilómetros y además volará alrededor de 10 mil millas.
El arribo de la emblemática llama a la capital federal de Brasil está previsto para aproximadamente las 05:30 (hora local), mas el recorrido por la ciudad comenzará a las 10:30 en el Palacio de Planalto y culminará pasadas las 20:00, después de recorrer cinco regiones administrativas y pasar por unos 15 lugares de interés turístico.
En total, según las autoridades brasileñas, recorrerá 105 kilómetros, en 40 de los cuales irá en manos de 143 portadores.
El primer brasileño en tener en sus manos el fuego de Río-2016 fue el bicampeón olímpico de voleibol Giovane Gávio (Barcelona-1992 y Atenas-2004), quien participó en la ceremonia de encendido de la antorcha junto al antiguo Templo de Hera y lo recibió de manos del campeón mundial de gimnasia artística Lefteris Petrounias.
EN CUENTA REGRESIVA
Por iniciativa del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la noche del 27 de abril monumentos y edificios en diferentes urbes del mundo fueron iluminados para sumarse así al conteo regresivo de los 100 días restantes -a partir de esa fecha- para el inicio de los Juegos Olímpicos de verano en la Ciudad Maravillosa.
En Atenas se alumbró el Estadio Panathinaiko; en Atlanta, la Prefectura; en Buenos Aires, el Monumento a los Españoles, el Planetario y la Pirámide de Mayo; en la Ciudad de México, el Estadio Olímpico Universitario; en Doha, la Torre Aspire; y en
Johanesburgo, el Puente Nelson Mandela.
También se iluminaron las embajadas de Brasil en Londres, en Trafalgar Square, y en Roma (Palacio Dora Pamphilj); en la capital surcoreana la Torre de Seúl y en Tokío el edificio sede del Gobierno y el Parque Olímpico de Komazawa.
Los palacios de Planalto e Itamaraty fueron realzados con luces en Brasilia, mientras aquí lo hicieron el Cristo Redentor, el mítico estadio Maracaná, los Arcos de Lapa, las Arenas Cariocas en el Parque Olímpico, y el puente Don Eugenio Salles, en Barra de Tijuca.
La cita olímpica de Río-2016 será animada por unos 11 mil deportistas en representación de 206 países.
Pese a la considerable concurrencia y al elevado número de estrellas del deporte mundial que se darán cita en la urbe carioca, el propósito de Brasil es situarse, por vez primera, entre los 10 primeros en la tabla de posiciones por países.
Según nuestros cálculos, para lograrlo serían necesarias entre 23 y 30 medallas. En Londres tuvimos 17, que es hasta ahora nuestro mejor resultado, dijo a la prensa el flamante ministro de Deportes, Ricardo Leyser.
Explicó que a fin de poder cumplir el pronóstico el Comité Olímpico y las confederaciones deportivas hicieron un análisis a partir del cual se elaboró el Plan Brasil Medallas, para el cual el gobierno federal destinó mil millones de reales (más de 285 millones de dólares) a los efectos de asegurar iguales condiciones de preparación para todos los atletas con posibilidades de alcanzar el podio.
Esa condición -dijo- incluye lugares de entrenamiento de calidad y equipos multidisciplinarios, con psicólogos, médicos, nutricionistas y fisioterapeutas, así como una mayor participación en competencias en el exterior
Leyser reveló además que para el deporte brasileño hay dos casos en especial de posibles medallistas «que serían muy festejados, porque nos parece una cuestión de justicia».
Uno es el gimnasta Diego Hypolito, campeón mundial, un super atleta que no consiguió el podio en dos Olimpíadas. Otra historia semejante es la de Fabiana Murer, en salto con pértiga, que no consiguió todavía repetir en los Juegos las performances sensacionales que tiene.
Tenemos un cariño adicional por los dos. Sería un honor si ellos consiguiesen la medalla en Brasil como corolario de historias de éxito. Y, claro, falta un único gran título en el fútbol, que sería el oro olímpico, remarcó.

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