Desafío

Por Rafael Loret de Mola
Por Rafael Loret de Mola

*¡Tome Decisiones!
*Barrida de Osorio
*De Otro Generalito

Si un mandatario requiere atender más su propia salud que la del país, debe irse como tanto hemos postulado. Más aún si la agenda se acorta cuando el caos aumenta alrededor de un gobierno vulnerable e incapaz de aprovechar las oportunidades que surgen por los golpes bajos de una presencia perversas en la Casa Blanca; como nunca, el mundo, sí, casi todo el globo terráqueo, está al lado de México porque los dirigentes universales han medido la importancia estratégica de nuestro país para detener las balandronadas y la esquizofrenia galopante del “pato” Donald Trump.
Lo mismo Evo Morales y Nicolás Maduro, vistos como radicales pero siempre solidarios con nuestro país a pesar de los desaires de nuestra clase política, que los presidentes de la mayor parte de las naciones europeas –comenzando con Ángela Merkel y la sola excepción del cobarde gallego Mariano Rajoy, temeroso hasta de su sombra-, han expuesto la necesidad de estar con México como una barricada para detener los exabruptos, rebosantes de prepotencia, de un multimillonario que hace tiempo detenta el poder económico –con la complacencia de las comunidades financieras mayores-, pero no sabe cómo proceder con el político sin romper con los necesarios equilibrios globales.
La sentencia sobre que “los Estados Unidos son primero”, parecía una voz de charlatán comprador de votos y no lo que resultó: el hilo conductor de todas las decisiones del perentorio huésped de la casona de la Avenida Pensilvania para sobajar a sus contrapartes, incluyendo socios y aliados, refrendando la condición de imperio labrado a costa de los déficits comerciales con otras soberanías: 65 mil millones de dólares con México y 180 mil millones de dólares respecto a China. No es el Tratado de Libre Comercio la causa, por tanto, sino la estrategia para debilitar a aliados y potencias manteniendo dependencias artificiales.
Lo mismo se hace con el petróleo. Estados Unidos tiene las reservas mayores del planeta, esto es 264 mil millones, una cantidad asombrosa con las que especula, con descaro, mientras consume las de sus depauperados socios del continente –esto es México-. Esto es: por eso no le conviene a sus dirigentes permitir la explotación de vehículos eléctricos mientras sea posible extender sus controles, a su tiempo, cuando se agoten los yacimientos de crudo por todo el mundo.
El propio gobierno mexicano ha difundido ya que, en breve, no tendrá otro remedio que volverse ¡comprador de petróleo!, siendo productor del mismo y con ventas a bajo precio –por ahora a 45 dólares por barril-, para satisfacer las necesidades internas y justificar la constante alza de los combustibles, quincena a quincena, para evitar así aumentos abruptos, como en el pasado enero, y soltar los valores para que floten, como el dólar, al ritmo marcado por los traidores al servicio del gobierno.
Para desgracia nuestra esta fórmula no es nueva; la inició el deplorable anciano luis echeverría, en la década de los setenta del siglo pasado, para sitiar a su sucesor, josé lópez portillo, y hacerle creer que el agotamiento de las reservas era severo y así obligarlo a negociar, antes de tiempo, compras de emergencia con los del norte mismas que fueron minando al erario hasta que reventó al final de su frívolo sexenio cuando, a manotazo limpio, ordenó cesar el libre cambio de divisas, devaluó al peso y estatizó la banca en un desesperado intento de no asfixiar a su gobierno… poniéndolo en manos, al fin, de su sucesor, el vil miguel de la madrid quien devolvió, con amplitud, lo estatizado a costa de paralizar al país.
Pese a lo anterior, carlos salinas todavía pudo beneficiarse de la sobrevaluación de la mezcla mexicana de crudo –vendida entonces, nada menos, a más de 200 dólares por barril, con la cual pudo presumir, a la par con la venta de paraestatales con alto valor y excelentes rendimientos –digamos TELMEX-, de haber logrado “superávits” en las finanzas públicas. Fue entonces cuando se “mató” por primera vez a la “gallinita de los huevos de oro” y si esta resucitó milagrosamente, como Lázaro, peña nieto se encargó de anunciar su deceso definitivo en medio del más absoluto caos imaginable. El propio enriquito, quien sólo ha leído cuentos infantiles al parecer, se encargó de divulgarlo con la esperanza de que el Mago de Oz le regale otra polluela.
¿Qué espera el señor peña para mirar hacia el sur? ¿Y para aprovechar las ofertas de la Unión Europea e incluso de las naciones árabes, para tratar de recuperar lo perdido por la descocada mente del miserable Trump, a quien muchos auguran un corto reinado por la posibilidad de una destitución temprano por sus evidentes problemas mentales? Ya toda la administración peñista debería estar trabajando en el plan “B”, asegurándose solidaridad y fuerza con las naciones del continente afrentadas por la Unión Americana –todas, debemos decirlo-, y las dolidas comunidades que forman Europa, incluyendo su gran socia Gran Bretaña? Nadie está con Trump.
Es tanto el repudio general que hasta Israel debió pedir disculpas por la torpe declaración de su primer ministro, Benjamín Netanyahu, a favor de la construcción del muro de la ignominia basado en su proteccionismo tradicional: una empresa israelí, Magal Security Systems, es dueña del 28 por ciento de la constructora designada para elevar el muro como si fuera el de las lamentaciones de Jerusalén o el de Berlín, una especie de castigo universal por el perturbador Holocausto. ¿Cómo tener tan mala memoria?
México es punto estratégico y puede responder los golpes de la nueva oligarquía prevaleciente; también los de la xenofobia y el odio que comienzan a elevarse con las familias de los migrantes mexicanos, por ejemplo en Texas donde los niños morenos son agredidos sin castigos, como efecto explicable del odio diseminado por los gestos de orangután de Trump y los miembros de su malhadado gabinete. Creíamos haberlo visto todo… pero nunca imaginamos que atestiguaríamos el retorno a la edad de piedra donde los cerebros no eran sino rocas con escasa lucidez dentro de las cavernas como la de Altamira, allá en Cantabria.
Ahora es momento de que México, antes de ser desdeñado, se separe del TLC con el norte y se unifique a sus hermanos del sur para formar un MERCOMÚN, suficientemente fuerte como para hacer enfrentar el agio desmedido y las presiones desorbitadas de los acreedores estadounidenses y de su líder –votado por sesenta millones de norteamericanos, lo que extiende las culpas-, cuya mente está fuera de la realidad, en la luna de plata de su personal imperio, en medio de los amagos de todo el mundo.
México puede y debe ganar la paz. Ahora.
Debate
No hay candidatos a la Presidencia o, más bien dicho, no hay quien no decepcione de antemano. En todos los partidos se vive el fenómeno y más que en ninguno, en el PRI. Digamos que los principales “delfines” del peñismo -¿será por esta razón que signaron una alianza soterrada Ricardo Anaya, del PAN, y el propio señor peña?-, están atenaceados por sus erráticos movimientos en aguas tremendamente contaminadas como los ríos turbulentos de las relaciones bilaterales con la Casa Blanca –más bien de oscura pasó a ser naranja como la cabellera de payaso del principal huésped de ella-.
El ridículo del “Canciller” Luis Videgaray Caso –y de paso el de Ildefonso Guajardo, secretario de Economía-, al recibir, en Washington, sentadito y con los brazos cruzados sobre la mesa, impotentes y serviles, no será borrado jamás de la memoria de los mexicanos. Los insultaron, llenándolos de improperios, los vejaron y así y todo aguantaron el chaparrón sin el menor coraje para vindicar las afrentas dolosas y ventajistas de los mal nacidos miembros del trumpeador de la Casa Blanca.
¿Cómo podrían ser dirigentes nacionales quienes callan, concediendo, y son tratados como meros sirvientes del rubio enloquecido? Ni los gobernadores de los Estados Unidos, si fuera el caso, digo. Algunos de ellos, junto a alcaldes de grandes ciudades como Nueva York, se han portado con más dignidad que los funcionarios rastreros de nuestra patria; y tal es imperdonable. Ya hablaremos de los intentos independentistas de California, Alaska y Hawaii –el más reciente de los cincuenta estados de la Unión-, acicateados por la presencia del indeseable magnate.
En fin, en ausencia de líderes cualquiera pretende ser presidente. ¿Son más listos que cualquiera de nosotros, ciudadanos comunes? No; simplemente sucede que, amafiados, se creen superiores hasta que, unidos, los mexicanos quebremos los intereses amorales y las bastardías políticas. Hagámoslo ya.
La Anécdota
Conté lo que sucedió hace unos días cuando se cruzó en mi camino e narco-general Enrique Cervantes Aguirre. Ahora, recuerdo la cobardía de otro mílite, ANTONIO RIVIELLO BAZÁN, quien todavía vive –tiene noventa años-, y fue secretario de la Defensa en tiempos del perverso carlos salinas. Cuando acudí a él en busca del parte militar que acreditaba el paso de Carlos Loret de Mola por el retén “El Güirindalito”, en Guerrero, simplemente me dijo:
–“Puede leerlo si quiere… pero sin sacarlo de aquí ni revelarlo”.
Lo memoricé y noté que estaba redactado con minuciosidad siguiendo la insostenible versión oficial. Entonces agregó, tímido:
–Usted señala al ejército como parte acusada, ¿verdad?
Simplemente sonreí ante la ingenuidad.
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E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com
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Se lo dije a un grupo de granaderos sobre el Paseo de la Reforma: “cuando ustedes se unan con la ciudadanía, al igual que los militares patriotas, la era del priísmo corruptor y de la oposición convenenciera, habrá terminado”. Varios de los aludidos, asintieron.

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