Ley, solo la de ellos

Guillermo Robles Ramírez
Por Guillermo Robles Ramírez

Gerentes van, gerentes vienen, en la tan cuestionada paramunicipal empresa Aguas de Saltillo, en donde todo sigue igual porque ellos mismos se consideran estar tan transparentes como el agua de la ciudad.

Pero tampoco cambian las constantes quejas por parte de los saltillenses, así pasen gerentes por esta misma empresa “gachupina”, que solo le importa el dinero y no tienen un compromiso social más que llenar los bolsillos de dinero a los españoles.

Incluso reportes del Programa de Indicadores de Gestión de Organismos Operadores del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, indican que dicha paramunicipal está muy lejos de una medición optima en donde cabeceras municipales como Acuña, Piedras Negras, Torreón y Frontera tienen mejor puntuación.

Aguas de Saltillo, siempre podrá presumir de mucha modernidad, sin embargo, se contradicen en sus métodos de cobranza puesto que lo hacen todavía muy a la antigua y además por encima de la ley.

La percepción de los saltillenses no ha cambiado desde su llegada en donde predomina el abuso, irregularidades, e inclusive aplicando su propio criterio para decidir cuánto se le debe de cobrar a un cliente por el uso de servicio, o con el cambio de medidores de plástico en donde la aguja no solo se mueve con el pasar del agua sino también la del aire.

Aguas de Saltillo, empresa paramunicipal, prestador de servicio por el uso de agua potable es uno de ellos que aplica un método de cobranza demasiado cavernaria infringiendo la ley en todos los sentidos.

Esta empresa “gachupina” como le dicen algunos saltillenses; realiza la suspensión de servicio de agua cuando el Artículo 203 de la Ley de Salud del Estado de Coahuila dice textualmente “las personas que intervengan en el abastecimiento de agua no podrán suprimir la dotación de servicios de agua potable y avenamiento de los edificios habitados.”

Pero aun así existiendo leyes y normativas en nuestro Estado al prestador de servicio no le basta eso, sino que también realiza destrozos al municipio porque utilizan herramientas improvisadas para romper las banquetas y así poder cortar el suministro no solamente del medidor sino también de la tubería que alimenta la casa habitación de la calle hasta tu medidor.

La empresa española esta consiente de estas arbitrariedades, pero no les importa la prevención y control de enfermedades ya que también existe un alto riesgo de crear un foco de infección al no tener un flujo de desagüe rápido e higiénico para desechos humanos clausurando la funcionalidad de servicio alcantarillado, porque su método de cobranza es la suspensión total del agua pues por lógica tampoco abra agua para el uso de baños.

Tantito peor cuando también se les olvida abrir las válvulas de paso después de una reparación. Claro está que las fugas reportadas por los ciudadanos, no acudiendo con prontitud a su reparación, y cuando lo hacen, es de manera indiscriminada rompiendo el pavimento, y facturando a los usuarios los tubos rotos.      Pero a Aguas de Saltillo, no se les cobra los destrozos que hacen cuando meten alguna tubería para su reparación tardía, o tampoco se les cobra el daño del pavimento causado por el agua, por no acudir a tiempo para la restauración del servicio y se tiene otro problema que son los baches como consecuencia.

Lo único que les interesa es recaudar más fondos porque tampoco tienen un compromiso con la naturaleza, es decir, al ecosistema ya que aquellas colonias en donde se cuenta con árboles frutales como es el nogal, aparte de ser un símbolo en nuestra bandera de Coahuila, brindar un fruto también proporciona oxígeno, sirviendo estos como pulmones alternos de la ciudad, y en esos sectores de Saltillo aun habiendo un pozo de agua cerca se niegan a negociar cualquier tipo de tarifa  especial junto con las asociaciones de colonos ya que consideran que un árbol es simplemente eso…un arbolito.

Para la empresa paramunicipal no existe ética ambiental, ética profesional, no hay ley, más que solo la que ellos aplican y no les importa pasar por encima de nuestras leyes estatales mientras sigan generando dinero y aprovechándose de la falta de vigilancia de las autoridades locales, estatales y federales. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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