Ariel de Oro para Isela Vega

Ariel de Oro para Isela Vega

Isela Vega

Isela Vega es una mujer auténtica que en los años setenta cautivó al público por su arrojo y valentía, ahora lo hace con su sencillez, carisma e irreverencia. Con sus participaciones en la televisión, el teatro y el cine, la actriz ganó fama nacional; sin embargo, es en el año de 1974 cuando su carrera se encumbra: debuta en el extranjero con la cinta Tráiganme la cabeza de Alfredo García, del director Sam Peckinpah. Ese mismo año se convierte en la primera mujer latina en aparecer desnuda en la versión norteamericana de la revista Playboy. A principios de los años ochenta busca dar un giro a su carrera e incursiona como guionista y productora en la película Una gallina muy ponedora. La dirección corrió a cargo de Rafael Portillo y contó con las actuaciones de Andrés García, Emilio “El Indio” Fernández, Pedro Weber Chatanuga, Lola Beltrán, Columba Domínguez, Rafael Inclán, Alberto Vázquez, Manuel Flaco Ibáñez y Joaquín García Vargas Borolas. El filme costó una fortuna. En 1983 escribe el argumento de Los amantes del señor de la noche.

“Agarré el tema de la necedad de la mujer para casarse o de que un hombre le corresponda, que hacen hasta brujería. Mi bruja era la Serrano, Irmita. Yo era una bruja blanca. Ella era una bruja de mayores alcances”, señala la actriz. Los toques finales del guion los dio Hugo Argüelles y una vez concluido, Vega decide dirigir su historia

“Yo ya había pasado por una mala experiencia con un director, con un guion que también escribí, una comedia de ´palenques, de puro ranchero, el director se gastaba el dinero, pero fácil, costó carísima la película. Yo no podía hacer nada porque ahí tenía al director y entonces me dije tengo que dirigir.”

Isela no sólo escribió, actuó, dirigió y produjo, también decidió ser la promotora de su filme. “Tenía Razón Paco del Villar. Un día le dije: -Esto es interminable, ha durado demasiado,  y me dijo -Vas a acabar como Arturo de Córdova con las latas bajo el brazo. Cuando me di cuenta de que era una posibilidad muy grande dije -Ahí muere, ahí muere.

Por Julio López / N22

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