Viaja May a Bruselas para intentar conseguir prórroga del Brexit

Londres, 21 mar (Prensa Latina) La primera ministra Theresa May intentará hoy persuadir a la Unión Europea (UE) de aplazar la salida del Reino Unido de la alianza más allá del 29 de marzo, tras culpar al Parlamento británico de entorpecer el Brexit.

May, quien ya solicitó al presidente de la Comisión Europea, Donald Tusk, una prórroga hasta el 30 de junio, se reunirá con sus pares del continente en una cumbre que tendrá lugar este jueves en Bruselas.

La Primera Ministra culpó ayer públicamente a los parlamentarios de su país del estancamiento en que se encuentra el Brexit, como se le conoce a la decisión de los británicos de abandonar la alianza europea.

En una alocución desde su residencia oficial en el número 10 de Downing Street, May emplazó a la Cámara de los Comunes a decidirse de una vez por todas si quieren abandonar el bloque con un acuerdo, de forma unilateral, o si prefieren seguir siendo miembros de la UE.

La Cámara de los Comunes que rechazó dos veces el pacto negociado por el Ejecutivo, se niega a celebrar una tercera votación del documento, a menos que se le hagan cambios sustanciales, sobre todo al acápite relacionado con la frontera entre las Irlandas.

El Brexit negociado por May dispone que la provincia británica de Irlanda del Norte seguirá bajo las regulaciones aduanales y comerciales europeas hasta tanto se firme un nuevo tratado, pero los euroescépticos dentro del Parlamento alegan que esa salvaguarda los mantendrá atados para siempre a la UE.

La UE ya adelantó la vípera que cualquier extensión del controvertido divorcio más allá de la fecha inicialmente pactada está condicionada a la aprobación del plan acordado con Londres.

De extenderse la salida más allá del 30 de junio, una posibilidad para la que la gobernante admitió «no estar preparada», el Reino Unido tendrá que participar en mayo próximo en las elecciones para el Parlamento Europeo.

May también se opone a la celebración de un segundo referendo sobre el Brexit, por considerar que ya esa pregunta fue respondida en 2016, cuando el 51,8 por ciento de los británicos votó a favor de abandonar la alianza.