Denuncian conducta sexual errada a testigo de pesquisa contra Trump

Washington, 28 nov (Prensa Latina) El embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, quien ofreció un testimonio considerado clave en la investigación de juicio político contra el presidente Donald Trump, enfrenta hoy acusaciones de conducta sexual inapropiada.

Sondland negó las denuncias de tres mujeres, quienes, a juicio del abogado del diplomático, están tratando de manchar su credibilidad en la mencionada pesquisa.

De acuerdo con las féminas, el embajador, un acaudalado propietario de hoteles en varios estados y donante para la juramentación de Trump como mandatario, tomó represalias contra ellas a nivel profesional después de ser rechazado en el plano sexual.

Jana Solis, una de las denunciantes, manifestó que conoció a Sondland en 2008 cuando buscaba trabajo en su posición de experta en seguridad para hoteles.

Contó a la revista Portland Monthly, de Oregón, que él la recibió para almorzar y le ofreció un trabajo como “mi nueva chica de hotel” antes de darle una palmada en el trasero.

Luego, relató, la invitó a su casa de la ciudad de Portland para evaluar su colección personal de arte y se expuso sin ropas en el área de la piscina.
También señaló que Sondland la besó por la fuerza en una reunión posterior.

“Rechazo las acusaciones, no tienen fundamentos en hechos y las niego todas. Estas afirmaciones falsas de toques y besos no deseados se inventan y, creo, se coordinan con fines políticos”, afirmó el diplomático en un comunicado.

La semana pasada, Sondland declaró en una audiencia pública ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que en las interacciones de Trump con Ucrania sí hubo quid pro quo, expresión latina entendida en este caso como ofrecer algo a cambio de otra cosa.

mantiene la postura de que no existió nada inadecuado en sus tratos con el país europeo y no presionó a Kiev para que lanzara indagaciones sobre el exvicemandatario Joe Biden, su posible rival en los comicios de 2020, y las elecciones norteamericanas en 2016.

“Los miembros de este Comité con frecuencia han enmarcado estos problemas complicados en la forma de una simple pregunta: ¿hubo un quid pro quo? La respuesta es sí”, precisó Sondland el 20 de noviembre ante legisladores y las cámaras de televisión del país.

Tal comentario puede ser visto como el reconocimiento más claro de que el Ejecutivo condicionó la entrega de asistencia militar a Ucrania, y la celebración de un encuentro entre Trump y su homólogo Volodymyr Zelensky, a que Kiev lanzara las indagaciones deseadas por el gobernante norteamericano.

Durante su declaración, Sondland añadió que la naturaleza de las solicitudes a Ucrania era ampliamente conocida en la administración, y que los tratos se llevaron a cabo bajo la “dirección expresa” del presidente.