Gobierno egipcio acorta toque de queda en Ramadán

El Cairo, 23 abr (Prensa Latina) Tras imponer restricciones para contener la pandemia de Covid-19 el gobierno egipcio decidió hoy acortar el horario del toque de queda nocturno durante Ramadán, mes sagrado para los musulmanes, que comenzará mañana.


El confinamiento en horas de la noche empezará a las 21:00 (Hora Local), 60 minutos después de lo establecido hasta este jueves, y terminará al amanecer, puntualizó el primer ministro Mostafa Madbouly quien lidera las acciones para enfrentar la crisis sanitaria desatada por el nuevo coronavirus.


Tal cambio, que implica cierta flexibilización de las medidas preventivas, estará vigente durante toda la etapa de ramadán cuando los practicantes del islam, quienes constituyen mayoría en el país árabe, ayunan mientras dura el sol.


Sin embargo seguirán cerradas las mezquitas a fin de frenar la propagación del SARS-CoV-2 entre los fieles, por lo que el Ministerio de Dotaciones que rige asuntos islámicos exhortó a convertir cada casa en un templo.


Asimismo fueron prohibidos los festines culinarios masivos en plena calle, celebrados para romper el prolongado ayuno.


Según informes oficiales, Egipto ha diagnosticado un total de tres mil 659 casos de infección por el nuevo coronavirus, y 276 fallecimientos, cifras acumulativas de febrero a la actualidad.


Madbouly adelantó que el ejecutivo planea reactivar paulatinamente la vida de la nación una vez terminada esa celebración religiosa, o sea, a finales de mayo, pero que de incrementarse el ritmo de contagio por encima de lo esperado deberá entonces adoptar disposiciones más estrictas.


El rango que las autoridades sanitarias consideran aceptable es de hasta 300 casos positivos por día, reseñó el periódico Ahram.


La llegada del noveno mes del calendario musulmán resulta esperada por los seguidores del islam con gran regocijo, desde semanas previas comienzan los preparativos para decorar o transformar el ambiente de los hogares con lámparas típicas, imágenes de lunas -astro que marca el inicio del acontecimiento- y otros adornos alusivos, comentaron a Prensa Latina varios egipcios.


Además es costumbre comprar dátiles y abundantes ingredientes para los platillos preparados a partir del atardecer.


Contrario a los hábitos de socialización que acompañan el ramadán, cuando suelen confraternizar entre familiares y amigos, este año debido a los azotes de la pandemia de Covid-19 será una celebración más íntima.


Es un período de felicidad espiritual, de súplicas, de lectura del Corán -libro sagrado de esa religión-, de unión familiar, misericordia y también de recuperación corporal cuando intentamos reparar los daños que el resto del año causamos a nuestro organismo, explicaron.