Trump persistente con acusaciones de fraude electoral

Washington, 6 dic (Prensa Latina) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insiste en negar el resultado de las elecciones en ese país y mantiene aún hoy, luego de recuentos oficiales, sus acusaciones sin fundamento sobre un supuesto fraude.


Anoche, durante un mitin en Georgia, el mandatario se declaró víctima de un robo en los comicios del pasado 3 de noviembre, a los cuales calificó de amañados.


En el acto multitudinario, donde pocos participantes portaban mascarillas pese a la ola de contagios de Covid-19, dijo que «engañaron y manipularon» las elecciones presidenciales y ahora tratarán de hacer lo mismo en los comicios de segunda vuelta en Georgia para el Senado.


Los candidatos republicanos Kelly Loeffler y David Perdue irán a segunda vuelta el próximo 5 de enero y Trump viajó el sábado hasta el sureño estado para hacer campaña a su favor.


Esos resultados decidirán qué partido consigue la mayoría de los escaños en el Senado de Estados Unidos, por lo que Trump optó por seguir en la línea de sus ataques frontales a los demócratas.


Pero algunos miembros del partido rojo temen que la campaña del actual mandatario norteamericano dañe las opciones de los republicanos si el magnate continúa centrándose en sus discursos en negar su propia derrota electoral frente al demócrata Joe Biden.


El de anoche es el primer mitin de campaña al cual asiste Trump desde que perdió en los comicios presidenciales del 3 de noviembre.


Las acusaciones de fraude del actual jefe de la Casa Blanca han sido rechazadas por funcionarios estatales y federales de todo el país, y casi todas las demandas que presentó ya fracasaron.


Pese a ello, el mandatario saliente lanza ataques verbales contra los republicanos que se niegan a respaldarlo, como el gobernador de Georgia, Brian Kemp, y el secretario de Estado, Brad Raffensperger.


El sábado, Trump llamó por teléfono a Kemp y también lo presionó públicamente en Twitter para que dé pasos en beneficio de su intento por revertir los resultados electorales en Georgia.


Biden ganó en ese estado por unos 12 mil votos más que su oponente republicano, pero Georgia no ha elegido a un senador demócrata en 20 años
Los demócratas -que ya tienen la mayoría en la Cámara de Representantes- deben ganar dos escaños en Georgia para controlar el Senado.

Si los republicanos ganan uno, mantendrán su mayoría y esto les permitiría bloquear gran parte de la agenda legislativa de Biden, a la cual se oponen.


A un mes de las elecciones para el Senado, los más recientes sondeos muestran a los candidatos demócratas, Raphael Warnock y Jon Ossof, ligeramente por delante de sus oponentes republicanos, Loeffler y Perdue, actuales senadores.