Migrarán serpientes en grandes cantidades por cambio climático

Washington, 29 mar (Prensa Latina) Un grupo de científicos predijo que el cambio climático puede causar movimientos dramáticos en las poblaciones de serpientes venenosas en muchos países de África.


Los investigadores tomaron en cuenta las predicciones del calentamiento global sobre los cambios en los hábitats actuales de 209 serpientes venenosas y mapearon dónde se encontraban esos ambientes en otros lugares.


En base a esto, predijeron la probabilidad de que las serpientes migren a países cuyos ambientes sigan siendo adecuados para ellas después de 2070, lo cual podría modificar la dinámica de las mordeduras de esos reptiles en África.


De las 209 serpientes venenosas que se mapearon 43 especies eran del continente africano.


La Organización Mundial de la Salud clasifica las especies de serpientes venenosas en tipo I de alto riesgo y con probabilidad de causar discapacidad o muerte, y tipo II de bajo riesgo para la salud pública.


Las serpientes tipo I incluyen la víbora de alfombra, la mamba negra, la cobra escupidora y la víbora de Gabón, que es una de las más grandes de su tipo en el mundo, conocida por emitir una dosis letal de veneno cuando muerde.


En la encuesta participaron investigadores asociados a la salud pública y ecologistas de Brasil, Costa Rica, España y Alemania.


Los estudiosos utilizaron modelos matemáticos para predecir dónde podrían existir condiciones climáticas óptimas para que habiten diferentes especies de serpientes para 2070.


Con ello, evaluaron qué serpientes comenzarían a extenderse por un área más grande que su hábitat actual, cruzando fronteras geográficas para habitar países donde antes no existían.


De acuerdo con los especialistas, la mayoría de las serpientes, especialmente las asociadas con los bosques tropicales, disminuirán en número a medida que el clima se vuelve desfavorable para ellas.


Algunas están disminuyendo hasta el punto de extinguirse, mientras otras pueden cambiar o ampliar sus áreas de distribución.
Sin embargo, varias especies aumentarán el área en la que viven pues encontrarán en otros lugares un clima favorable.


La pérdida de serpientes tiene consecuencias negativas pues desempeñan un papel crucial en el control de organismos como los roedores, que provocan diversas enfermedades.


También, el veneno de serpiente se emplea para elaborar muchos medicamentos contra el cáncer, enfermedades neurológicas, el tratamiento de la presión arterial alta y problemas cardíacos.


Se estima que anualmente mueren entre 81 mil y 138 mil personas y otras 400 mil quedan con discapacidades permanentes producto de las mordeduras de serpientes, principalmente en el este de Asia, África subsahariana y la región neotropical.


Las mordeduras de serpientes venenosas también matan una cantidad significativa de ganado, por lo cual empeoran la crisis alimentaria de las comunidades rurales más pobres.