La memoria de la extinta Yugoslavia, en escena

la extinta Yugoslavia, en escena
La compañía eslovena Mladinsko se presentó en el Teatro Principal de Guanajuato con ¡Maldito sea el traidor de su patria!

Por Karen Rivera

El horror, el dolor y la tragedia de la guerra que enfrentó la desaparecida Yugoslavia, en la década de los noventa del siglo XX, son los pilares de la puesta en escena ¡Maldito sea el traidor de su patria!, que presenta la compañía eslovena Mladinsko, en el Teatro Principal de Guanajuato. Esta obra que dirige el bosnio Oliver Frljic ilustra cómo funcionan los pequeños fascimos que surgen en el mundo a partir de la visión de los actores.

“El origen de mi proyecto era la memoria y los recuerdos de los actores de Yugoslavia; yo quería saber cuál era su relación emocional y política hacia Yugoslavia”, comentó Frljic.

Para lograr que los actores de esta obra tocaran las fibras más sensibles de los espectadores, Oliver Frljic les pidió en la audición que se desnudaran y lloraran pensando en Yugoslavia. Y a partir de su sentir, de la improvisación, y de la violencia como lenguaje universal, se escribió el guión que durante nueve años ha acompañado a esta obra presentada en diferentes partes del mundo. Durante el desarrollo de la historia, los actores lanzan bombas falsas; propuesta escénica y al mismo tiempo poética que permiten al público involucrarse.

“Me parece que el lenguaje de violencia es un lenguaje universal y se comprende en todos los contextos, es mucho más comprensible que el lenguaje de amor. Las sociedades se basan en violencia, en México, por ejemplo, hay violencia, hay una historia colonial, y si miramos para México vemos violencia en la situación actual del país, desafortunadamente el lenguaje de la violencia está en todas partes.”

El título de esta obra, ¡Maldito sea el traidor a su patria!, se inspira en la última frase del himno de la extinta Yugoslavia.

Carlos Juica / ©Festival Internacional Cervantino 2018

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