Fija gobierno francés prioridades para financiar reforma de pensiones

París, 30 ene (Prensa Latina) El primer ministro francés, Edouard Philippe, instaló hoy aquí una conferencia para abordar vías de financiación de la polémica reforma de las pensiones, foro en el cual fijó las prioridades gubernamentales.


De acuerdo con Philippe, el encuentro con los actores sociales, incluyendo los sindicatos opuestos de manera resuelta a la iniciativa, debe arrojar propuestas para garantizar el equilibrio del actual sistema de jubilación para 2027, lo que se traduce en encarar un déficit de 12 mil millones de euros.


Si los participantes logran consenso en este punto, el gobierno hará suya las propuestas, dijo el funcionario, quien los invitó el 10 de febrero a Matignon, su sede oficial, para continuar la reunión.


Una segunda misión de la conferencia, precisada por el primer ministro, es formular la gestión financiera del futuro sistema de retiro, consistente en un mecanismo universal por puntos que el ejecutivo considera más justo, pero los sectores progresistas califican de devastador para los jubilados y beneficioso para los intereses financieros.


Según Philippe, los resultados deberían estar para finales de abril, en aras de incorporarlos a la reforma convertida en proyecto de ley, cuya discusión parlamentaria comenzará en febrero, pese a la huelga convocada por los sindicatos, marcada por multitudinarias manifestaciones.


La conferencia instalada hoy es fruto de la decisión del gobierno de retirar de manera provisional la edad pivote de 64 años, a la que habría que llegar para evitar descuentos en las pensiones, presentada como el método para alcanzar el equilibrio del plan.


Este paso colocó al lado del oficialismo a los sindicatos reformistas, encabezados por la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).


El secretario general de la CFDT, Laurent Berger, propuso la conferencia y aplaudió la retirada de la edad pivote, mientras los sindicatos liderados por la Confederación General del Trabajo (CGT) y las organizaciones políticas de izquierda, como el Partido Comunista y La Francia Insumisa, la tildaron de insuficiente e insistieron en la eliminación total del proyecto.