Detectan brote de rabia paralítica bovina en Panamá

Panamá, 6 may (Prensa Latina) El surgimiento de un brote de rabia paralítica bovina anunciado hoy en la provincia de Los Santos, en el centro sur de Panamá, agregó tensión en ese territorio, donde la Covid-19 tiene débil presencia.


El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) estableció con urgencia un cordón zoosanitario para evitar la propagación de la enfermedad, al tiempo que comenzó la vacunación de los rebaños dentro del área aislada y estableció que los ejemplares que entran o salen de la zona deberán tener 21 días de inmunizados.


El director nacional de Salud Animal del Mida, Concepción Santos, dijo que el cerco cubre un radio de 10 kilómetros alrededor del foco surgido, e iniciaron la captura de murciélagos hematófagos, agentes trasmisores del virus que produce este tipo de dolencia mortal, la cual afecta el sistema nervioso central de especies de «sangre caliente», incluidos humanos.


La fuente explicó que entre los síntomas están la salivación en forma de hilo en bovinos, parálisis de los cuartos traseros del animal, cola levantada, inapetencia, mugidos constantes, aislamiento voluntario del rebaño y finalmente caen en la postración y mueren.


Esta es una enfermedad recurrente en el área ganadera de Panamá, por lo cual el Mida orienta mantener control sobre el agente infeccioso del virus de la rabia (Rhabdoviridae), que en pocos minutos se inactiva por acción de los ácidos y las bases fuertes, luz solar, radiación ultravioleta, cambios de pH (acidez) y temperatura ambiente.


La acción para neutralizar a los murciélagos hematófagos (conocidos como vampiros) es su captura mediante una red de neblina, después se seleccionan y liberan a la subespecie que se alimentan de frutas; a los apresados se les suministra un anticoagulante, explicó una nota del Mida.


Al liberarlos, en sus cuevas aplican sus hábitos de higiene y limpian a los demás de la colonia, por lo que un solo murciélago con el producto inoculado, puede controlar entre 20 y 25 de sus congéneres.


La rabia la describieron hace cuatro mil años, pero fue el científico francés Louis Pasteur quien en 1885 descubrió la vacuna para su inmunización. Aunque la enfermedad puede trasmitirse a humanos, una campaña mundial contra la rabia canina redujo esa posibilidad, porque en su mayoría la generaban mordeduras de perros.


Según la Organización Mundial de la Salud, que lidera esta cruzada, en las Américas los murciélagos son la principal fuente de infección en los casos mortales en humanos, porque la transferencia por canes rabiosos se interrumpió casi por completo.