Papa Francisco critica conflictos armados en medio de pandemia

Ciudad del Vaticano, 4 abr (Prensa Latina) El Papa Francisco consideró hoy escandaloso que continúen los conflictos armados y el reforzamiento de los arsenales militares, en medio de la pandemia de Covid-19, con sus secuelas sociales y económicas.


En su mensaje “Urbi et Orbi” (de la Ciudad al Mundo) desde la Basílica de San Pedro, el sumo pontífice señaló que el anuncio de la Pascua “nos muestra un milagro, no revela una fórmula mágica, no indica una vía de escape ante la difícil situación que estamos atravesando”.


La pandemia está aún en pleno desarrollo, la crisis social y económica es muy fuerte, especialmente para los más pobres; a pesar de eso -y es escandaloso- no cesan los conflictos armados y se refuerzan los arsenales militares, indicó.


Francisco partió de la referencia bíblica a la resurrección de Jesús para referirse a temas y situaciones de interés internacional.


Cristo resucitado, dijo, es esperanza para quienes sufren todavía por causa de la pandemia, para los enfermos y quienes perdieron a un ser querido y añadió que “todos, particularmente las personas más frágiles, requieren asistencia y tienen derecho a acceder a las atenciones necesarias”.


Al referirse a la inmunización expresó que “en el espíritu de un internacionalismo de las vacunas, exhorto por lo tanto a toda la comunidad internacional a un compromiso compartido para superar los retrasos en su distribución y facilitar su intercambio, especialmente con los países más pobres”.


Tras subrayar cómo la pandemia “aumentó dramáticamente el número de pobres y la desesperación de miles de personas”, el Papa recordó lo expresado por san Juan Pablo II en su visita a Haití sobre la necesidad de que los pobres recuperen la esperanza.


El pontífice abordó a continuación la situación de muchos jóvenes obligados a permanecer durante largos períodos sin asistir a la escuela o la Universidad, y entre ellos mencionó especialmente los de Myanmar.


Por otra parte, pidió que “la luz del resucitado sea fuente de renacimiento para los migrantes que escapan de la guerra y la miseria” y agradeció a los países que los acogen con generosidad como El Líbano y Jordania.

Asimismo, abogó por la paz en Siria, Yemen, Libia; el reinicio del diálogo para una solución estable al conflicto entre israelíes y palestinos; la continuación del camino de la pacificación en Iraq; y por pueblos africanos cuyo porvenir está amenazado por la violencia interna y el terrorismo internacional.


Francisco suplicó a Dios ayuda para “vencer la mentalidad de la guerra” y conceder a los prisioneros en los conflictos, especialmente en el este de Ucrania y Nagorno-Karabaj, la posibilidad de retornar sanos y salvos junto a sus familias.

Más noticias: