Deben sistemas alimentarios incluir a poblaciones rurales pobres

Naciones Unidas, 23 jul (Prensa Latina) Los sistemas alimentarios que ignoran las necesidades de la población rural en los países más pobres están destinados a fracasar, advirtió hoy el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert F. Houngbo.


“Si ignoramos los desafíos y las necesidades de esas personas, los intentos de crear sistemas alimentarios más equitativos y sostenibles fallarán, afirmó Houngbo a escasos días de realizarse la reunión previa a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, que comenzará en Roma el lunes.


La máxima autoridad del FIDA consideró que hace mucho tiempo que la población rural está al margen de las cadenas de valor alimentarias, y a pesar de todo lo que hacen para producir alimento, a menudo reciben migajas por su trabajo y están desprotegidos contra las perturbaciones.


Ese organismo de las Naciones Unidas, que encabeza la lucha contra el hambre y la pobreza rurales, destacó que el mundo está ante una coyuntura crítica para corregir las desigualdades en los sistemas alimentarios.


Al respecto, abogó por medidas concretas que promuevan cambios reales para los productores agrícolas, pues de lo contrario la pobreza y el hambre aumentarán, y con ellas, la inestabilidad y la migración.


Los agricultores en pequeña escala producen alrededor de un tercio del suministro mundial de alimentos, y abastecen hasta un 80 por ciento de la comida que se consume en ciertas regiones de África y Asia.


Pese a su papel clave en el funcionamiento de los sistemas alimentarios a menudo  pasan hambre, situación agravada en 2020 por el cambio climático, los conflictos y las repercusiones de la pandemia de la Covid-19, lo que produjo un drástico aumento del hambre en el mundo, según un informe divulgado por cinco organismos de la ONU.


En la reunión previa a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios, del 26 al 28 de julio, el FIDA estimulará el debate sobre cómo transformar la manera de cultivar, procesar, vender y consumir los alimentos para que sean más sostenibles y equitativos.


Se trata de comprometer financiación y voluntad política para asegurarse que las personas del campo accedan a los insumos, mercados, servicios financieros, la tecnología y la información que necesitan para hacer crecer sus negocios, adaptarse al cambio climático y proteger el medio ambiente y la biodiversidad, significó Houngbo.

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