Se pone en duda la capacidad de Biden

Washington, 9 sep (Prensa Latina) La caída en la aprobación del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pone en duda hoy su capacidad para hacer avanzar su agenda en el Congreso, donde demócratas centristas y liberales se enfrentan entre sí.


El descenso en los índices de respaldo al mandatario podría acarrearle problemas con los moderados, como la senadora Kyrsten Sinema (Arizona) y Joe Manchin (Virginia Occidental), quienes se oponen al proyecto de ley de reconciliación presupuestaria que cuesta 3,5 billones de dólares.


En un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal, el senador moderado pidió a sus compañeros demócratas que “hagan una pausa estratégica en la legislación de reconciliación presupuestaria”, al referirse al proyecto de ley que puede ser aprobado en el Senado con solo una mayoría simple.


“En lugar de apresurarse a gastar billones en nuevos programas gubernamentales y fondos de estímulo adicionales, el Congreso debería hacer una pausa estratégica en la legislación de reconciliación presupuestaria”, escribió Manchin.


“Se justifica una pausa porque proporcionará más claridad sobre la trayectoria de la pandemia de Covid-19 y nos permitirá determinar si la inflación es transitoria o no”, destacó.


Los demócratas de ambas cámaras tenían la intención de finalizar sus acuerdos a puerta cerrada sobre el proyecto de ley de reconciliación y avalar la propuesta en cada hemiciclo antes de fin de mes, pero la posición de Manchin pone obstáculos en el camino.   

No obstante, Biden dijo a los periodistas este martes que creía en la posibilidad de llegar a un punto de encuentro con el senador de Virginia Occidental, apuntó el diario The Hill.


Los líderes demócratas fijaron el próximo 15 de septiembre como fecha para elaborar su proyecto de ley de reconciliación, aunque la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, advirtió a sus colegas que no avanzará con la iniciativa de infraestructura de 1,2 billones aprobada el mes pasado en el Senado hasta que no pase allí el plan más amplio de 3,5 billones de dólares.


Las noticias sobre las malas notas del ocupante del Despacho Oval en las encuestas se suma a este escenario de división en las propias filas demócratas, aunque algunos señalan que el índice de aprobación de Biden a estas alturas de su presidencia sigue siendo significativamente más alto que el de Donald Trump en agosto de su primer año de mandato.


Los republicanos opinan que Trump tuvo un apoyo mucho más intenso de las bases de su partido, lo que le ayudó a mover los votos en el Congreso.
Las estadísticas de Biden se precipitaron en medio de las intensas críticas por su gestión de la retirada de Estados Unidos de Afganistán.


Aunque la Casa Blanca expresó su confianza en que la mayoría de los estadounidenses apoyan la decisión de poner fin a la costosa guerra de casi dos décadas y en que no habrá un costo político para el presidente a largo plazo.


Sin embargo, la administración demócrata también está lidiando con una pandemia obstinadamente persistente que observa cómo los casos de Covid-19, muertes y hospitalizaciones alcanzan niveles no vistos desde noviembre del pasado año, subrayó The Hill.


Biden centró su presidencia en la gestión eficaz de la pandemia de Covid-19, pero ahora esa lucha parece interminable y resulta una verdadera preocupación política para la mansión ejecutiva y los demócratas de cara a las elecciones legislativas de 2022, sostienen analistas.


Una encuesta de NPR-PBS NewsHour-Marist publicada la semana pasada mostró que la aprobación de Biden cayó al 36 por ciento en agosto, 10 puntos menos que en julio entre los votantes independientes, similar a otro sondeo en The Washington Post-ABC News.


En ambos tanteos de opinión el índice de aprobación general del gobernante era del 43 por ciento y del 44 por ciento, respectivamente, los más bajos de su todavía joven presidencia.


La luna de miel terminó, dijo el exrepresentante demócrata Ron Klink, asesor político principal de Nelson Mullins Riley & Scarborough, una firma legal y de defensa con sede en Washington, D.C.


“Ahora mismo, casi todo lo que puede ir mal está yendo mal”, añadió al señalar los incendios forestales en el Oeste, los graves daños causados por los huracanes en Luisiana, Nueva Jersey y Nueva York, además de la Covid-19 y el caos de Afganistán.

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